Sobrevive una de las siamesas palestinas separadas en Arabia Saudí

Hanin y Farah, las siamesas nacidas en Gaza el pasado mes de octubre, fueron separadas tras trece horas de operación, pero una de ellas no ha sobrevivido. Farah no tenía pulmones, ni traquea. Tenía un corazón muy dañado, con un cerebro muy pequeño. Todo eso era incompatible con la vida, ha asegurado el cirujano que dirigió la intervención. Así que salvar a Hanin se convirtió en su objetivo. Esta complicada y costosa operación se ha realizado gracias a la ayuda que esta familia palestina recibió del rey y el príncipe saudí. Pero les falta algo. El padre de Hanin suplica por su mujer, para que la liberen ya que fue detenida en la frontera de Gaza cuando iban a viajar hasta aquí. Porque quizá otro abrazo, el que dé a su pequeña, sea para ella su mejor medicina.