El Senado se prepara para confirmar al juez Kavanaugh

Multitudinaria protesta ayer en Washington contra la nominación del juez Kavanaugh. :: K. L. / reuters/
Multitudinaria protesta ayer en Washington contra la nominación del juez Kavanaugh. :: K. L. / reuters

El presidente del Comité Judicial asegura que la investigación del FBI no contiene «el menor indicio de mala conducta»

MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL

nueva york. Una de cada cuatro adolescentes en EE UU será víctima de abusos sexuales antes de cumplir los 18 años, según el Centro de Recursos Nacionales sobre Violencia Sexual. ¿Se acordará, 36 años después, de dónde fue, cómo llegó a ese lugar o cómo volvió a casa? O tal vez, como Christine Blasey Ford, sólo recordará vívidamente el rostro de su atacante, la estruendosa risa que compartía con su compinche mientras intentaba violarla y la angustia de pensar que iba a morir asfixiada mientras le tapaba la boca para que no gritara.

Después de oír el viernes pasado el testimonio de la profesora de Palo Alto que acusa al juez Brett Kavanaugh de haber intentado violarla a los 15 años, una de cada cuatro mujeres volvió la vista atrás y se estremeció al comprobar que tampoco podría dar detalles de lo que ha intentado olvidar durante tanto tiempo. Oír al presidente mofándose de esas lagunas mentales pudo galvanizar a los hombres que se sienten acosados por esta oleada de mujeres dispuestas a confrontarlos, pero también a ese 25% femenino que ha vivido experiencias como la de Ford.

La mayoría de las mujeres cree a la profesora cuando dice estar segura de que Kavanaugh, borracho, fue el joven que ese día la empujó dentro de una habitación cuando salía del baño, se le tiró encima e intentó violarla, pero hoy solo cuenta lo que piensen dos: las senadoras republicanas Susan Collins y Lisa Murkowski. Junto con Jeff Flake constituyen los tres votos claves para decidir si a pesar de las acusaciones, de su carácter partidista y de su testimonio agresivo y arrogante podrá decidir para el resto de sus días el futuro de hombres y mujeres desde el Tribunal Supremo. El cargo es vitalicio.

Ninguno de los tres se presentan a la reelección y Flake ha confesado que si tuviera que enfrentarse a los votantes republicanos no se hubiera atrevido a exigir una investigación del FBI antes de proceder con la votación. Por órdenes de la Casa Blanca la agencia federal sólo ha dispuesto de cinco días y ha tenido que limitar tanto las entrevistas que ni siquiera ha interrogado a Ford o Kavanaugh. Con todo, los legisladores en el punto de mira dicen que «parece rigurosa», indicando así que podrían votar a favor de su confirmación al no haber «ni el menor indicio de mala conducta», ha adelantado el presidente del Comité Judicial Chuck Grassley.

De no hacerlo, hay varios senadores demócratas elegidos en Estados conservadores que Trump ganó holgadamente que podrían cubrir sus huecos. Si Kavanaugh es elegido, la reputación del Supremo quedará en liza para siempre y la vida de las mujeres que hoy se manifiestan para impedirlo, en sus manos.

 

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