El relevo de Lula que rejuvenece al PT

El candidato del PT a las elecciones de Brasil, Fernando Haddad, el pasado viernes en la favela de Rocinha, en Río de Janeiro. :: reuters
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El candidato del PT a las elecciones de Brasil, Fernando Haddad, el pasado viernes en la favela de Rocinha, en Río de Janeiro. :: reuters

Fernando Haddad, exministro de Educación y antiguo alcalde de Sao Paulo, encarna el relevo generacional en el partido izquierdista

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Forzado por circunstancias que mantienen a su veterano líder impedido de participar, el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil aceleró esta semana el siempre prometido y nunca concretado relevo generacional y designó a Fernando Haddad, de 55 años, como candidato a las presidenciales del próximo 7 de octubre.

Bastó la bendición de la cúpula para que el candidato -que no despuntaba- tome ventaja en las encuestas. No pocos analistas advierten ahora que -por sus avales- tiene muchas posibilidades de ser el próximo presidente de Brasil. Lo acompaña como candidata a vicepresidenta Manuela D'Ávila, una popular diputada comunista de 35 años.

Según el propio expresidente Luiz Inacio Lula da Silva -preso desde el 7 de abril- Haddad es quien mejor podrá representarlo en la cita electoral aún cuando su perfil difiere en casi todo del que ostenta el fundador del partido izquierdista más grande de América Latina, de 75 años, que llegó a la presidencia apenas con estudios primarios.

LA CLAVE El candidato presidencial brasileño tiene 55 años, dos hijos y sus padres son de origen libanés

Nacido en Sao Paulo en 1963, Haddad es hijo de inmigrantes libaneses. Estudió Derecho en la Universidad de Sao Paulo -donde actualmente ejerce como profesor-, tiene una maestría en Economía y un doctorado en Filosofía. Está casado y tiene dos hijos adolescentes. Se destacó como ministro de Educación de Lula y de su sucesora Dilma Rousseff. Durante su gestión ayudó a expandir el acceso a la educación secundaria y universitaria a través de becas que fomentaron la llegada de población negra y de sectores pobres a los centros de enseñanza superior.

A pesar de su falta de experiencia como candidato -y de su propia resistencia a abandonar la cartera de Educación- en 2012 el PT lo eligió para competir por la alcaldía de Sao Paulo, la mayor urbe latinoamericana y Haddad no defraudó. Se impuso ante el candidato del PSDB, José Serra. Durante su administración, Sao Paulo tuvo mejoras en educación, salud y en movilidad, aunque insuficientes. A poco de asumir debió enfrentar las protestas de los estudiantes por la mala calidad de los servicios de transporte.

Blanco de críticas

Haddad desarrolló programas progresistas en materia de educación contra la homofobia y el tratamiento de las adicciones. No obstante, esas mismas propuestas lo hicieron blanco de críticas de sectores conservadores. El PSDB fue uno de los más severos censuradores de su gestión. Además ,su desempeño coincidió con el segundo gobierno de Rousseff, cuando llovían denuncias de corrupción contra el PT y otros partidos. En 2016 se postuló para la reelección y sufrió una dura derrota. Joao Doria, el actual alcalde, del PSDB, le ganó en primera vuelta.

«El PSDB abrió una vía para el oscurantismo», acusó Haddad en estos días. Para el candidato, el partido socialdemócrata se derechizó en sus críticas al PT y es responsable del ascenso de Doria y de otros dirigentes conservadores fuera de sus filas. Se refirió así a Jair Bolsonaro, que no es del PSDB, pero que captó a un electorado derechista y hoy es favorito en las encuestas pese a tener un discurso violento, homofóbico, xenófobo y misógino.

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