Putin saca a pasear lo mejor de su arsenal

Las mayores maniobras militares de Rusia desde 1981 comienzan el martes en el extremo oriental del país. La OTAN las ve como «la preparación para un conflicto a gran escala»

RAFAEL M. MAÑUECO * RMAÑUECO@ELCORREO.COM MOSCÚ.

Las mayores maniobras militares rusas desde 1981 comienzan el martes en el Extremo Oriente de Rusia, frente a las costas de Japón y de Alaska (EE UU). Durarán, en dos etapas, hasta el día 17. Llevan el nombre de 'Vostok-2018' (Oriente-2018) y constituyen otra vuelta de tuerca en la escalada militarista de Moscú después de los polémicos ejercicios 'Zapad-2017»' (Occidente-2017) y el anuncio de la entrada en servicio de nuevas armas nucleares «invencibles», el pasado marzo. El presidente, Vladímir Putin, que tiene previsto acudir a los ejercicios, recurre una vez más a la exhibición de músculo en medio de las tensiones cada vez más pronunciadas con Occidente.

Dylan White, portavoz de la OTAN, declaró hace unos días a la agencia rusa TASS que la Alianza «contempla las 'Vostok-2018' como la preparación de las tropas rusas para un conflicto a gran escala (...) y encajan en el patrón que venimos observando desde hace tiempo: una Rusia reafirmada, que aumenta significativamente su presupuesto de defensa y su presencia militar».

En plena Guerra Fría, en 1981, la Unión Soviética llevó a cabo unas maniobras sin precedentes por su envergadura para intimidar al recién llegado a la Casa Blanca Ronald Reagan y lanzar una seria advertencia a la OTAN. Después de 37 años, Putin, acorralado por las sanciones occidentales y convencido de que la fuerza bélica es su única baza, recurre al mismo método con un despliegue muy superior al de 1981.

En aquellos ejercicios «tomaron parte 20 divisiones, por encima de los 100.000 hombres y más de 1.000 aviones y helicópteros» en una superficie de 357.500 kilómetros cuadrados, explicó el jueves en el Ministerio de Defensa el jefe del Alto Estado Mayor del Ejército, general Valeri Guerásimov. Las 'Vostok-2018' «pueden considerarse comparables a las 'Zapad-1981' -Occidente-1981- en número de efectivos y cantidad de armamento, pero la superficie de territorio es mucho mayor».

Los ejercicios discurrirán a lo largo y ancho de las 11 provincias y repúblicas autónomas de la Región Militar Oriental, entre ellas Primorie, Yakutia, Magadán, Chukotka (que tiene frontera marítima con Alaska), Jabárovsk, la península de Kamchatka y la isla de Sajalín, situada igual que Primorie y las islas Kuriles frente a las costas de Japón.

Este distrito militar ruso tiene frontera terrestre con China, Mongolia y Corea del Norte y su superficie equivale a más de la mitad de la Unión Europea. Guerásimov explicó que el operativo obligará a las tropas a desplazamientos hasta de 7.000 kilómetros e incursiones marítimas de unas 4.000 millas. La fuerza naval se desplegará en tres mares, los de Ojotsk, Bering y Japón.

Cohetes, drones y robots

La aviación actuará en cuatro polígonos de tiro y las tropas de tierra, en cinco. De esos nueve campos de maniobras, de momento, sólo se conoce la localización de uno, el de Tsúgol, muy cerca del punto en donde confluyen las fronteras de Rusia, China y Mongolia. Tropas de estos dos últimos países tomarán también parte en el operativo y será en Tsúgol en donde realicen los ensayos junto con los colegas rusos.

«Movilizamos 21 unidades -divisiones y regimientos- de una decena de territorios pertenecientes a dos regiones militares, la Central y la Oriental, y se ha llamado a miles de reservistas», dijo el jefe del Alto Estado Mayor. «Los dos bandos enfrentados serán las fuerzas de la Región Militar Central y la Flota del Norte, por un lado, contra las fuerzas de la Región Militar Oriental y la Flota del Pacífico, por el otro», añadió.

Se emplearán tanques T-72, T-80, T-90, aviones de combate Su-34 y Su-35 y cohetes Iskander y de crucero Kalibr. También los navíos más modernos de la Armada, drones de reconocimiento y hasta robots; en definitiva, lo mejor del arsenal ruso actual. Todo ello, como señaló Guerásimov, supeditado a una dirección operativa «con los sistemas electrónicos de automatización más modernos, de acuerdo con lo experimentado ya en Siria».

El general informó también sobre las tareas a llevar a cabo: ensayar bombardeos aéreos masivos, verificar la preparación del personal y del armamento ante un ataque aéreo o de misiles de barcos enemigos, probar la capacidad de destruir portaviones y escuadras enteras en un potencial asedio al litoral ruso y acciones defensivas en tierra ante una hipotética invasión, ejercicios de adiestramiento que bien podrían también servir para una eventual defensa de Corea del Norte de un ataque exterior. A diferencia de lo sucedido el año pasado, esta vez Moscú ha invitado a observadores de la OTAN a presenciar las maniobras, como establece el Documento de Viena de la OSCE de 2011, cuando el número de efectivos supera los 13.000.

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