Psicosis en la costa este de EEUU por la inminente llegada del huracán 'Florence'

Las autoridades advierten de que «el desastre está a las puertas», suben a 1,4 millones los evacuados y se dispara el miedo a graves inundaciones

CAROLINE CONEJERO NUEVA YORK.

El monstruoso huracán 'Florence' avanza en categoría 3 hacia Carolina del Norte y Carolina del Sur, donde podría tocar tierra en menos de 24 horas con fuerza devastadora y daños catastróficos sin precedentes. La tormenta, que cambió de dirección ligeramente hacia el sudoeste, avanzaba ayer por el Caribe con vientos de 205 km/h, con una anchura de casi 804 kilómetros, más del doble del típico ciclón del Atlántico.

Alrededor de 1,4 millones de personas bajo orden de evacuación en las zonas costeras de las Carolinas y Virginia se desplazaron hacia el interior en una carrera contrarreloj. El estado de emergencia cubre también a Maryland, Washington D. C. y Georgia. Se espera que el ojo del huracán golpee la línea costera entre el jueves por la noche y la madrugada del viernes, una zona ya saturada por la subida del agua del mar.

«Puede ser la tormenta más peligrosa de la historia de las Carolinas», advertía ayer Jeff Byard, director asociado de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (Fema), que informaba de la dificultad de contener inundaciones súbitas que podrían alcanzar los 3,6 metros. Mientras, el gobernador del Estado de Carolina del Norte afirmaba de que «el desastre está a las puertas». Por eso, las autoridades urgían a la población a ponerse a salvo. En esa línea, el alcalde de Carolina Beach avanzaba que no repartirán ayuda hasta que los vientos bajen de 100 km/h. «No voy a enviar a gente que arriesgue su vida por personas que no han seguido las advertencias», aseguró.

Los expertos contemplan la posibilidad de que 'Florence' se intensifique al pisar tierra. Según los pronósticos, el huracán podría serpentear sobre tierra durante días.

Se esperan precipitaciones intensas, marejadas de alta peligrosidad y fuertes vientos en una región plagada fosos de residuos industriales, media docena de plantas nucleares y granjas porcinas que almacenan desechos. El presidente, Donald Trump, señaló que el Gobierno está preparado para gestionar el huracán y aprovechó para citar el éxito de su Administración en la gestión del ciclón 'María' en Puerto Rico, que dejó 3.000 muertos, causó daños de miles de millones, y un año después todavía falta agua potable y electricidad en partes de la isla.

En su réplica, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, recordó la relación asimétrica que sufren como colonia y el trabajo que queda por hacer para recuperarse del peor desastre natural de la historia reciente. Rosselló añadió que siguen esperando una respuesta de Trump a la petición de ayuda para terminar la restauración de viviendas de emergencia y la retirada de escombros.

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