El PT proclama a Lula su candidato

Los delegados del Partido de los Trabajadores, ante un enorme retrato de Luiz Inacio Lula da Silva, festejan su candidatura. :: S. M. / efe
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Los delegados del Partido de los Trabajadores, ante un enorme retrato de Luiz Inacio Lula da Silva, festejan su candidatura. :: S. M. / efe

El político brasileño permanece en prisión a la espera de que se resuelvan varias apelaciones que pueden impedir su acceso a la carrera electoral

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

A dos meses para las elecciones más abiertas e imprevisibles de la historia de Brasil, el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) proclamó ayer como su candidato al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, que si bien es favorito en los sondeos, está preso desde el 7 de abril cumpliendo una condena a doce años y un mes de prisión por corrupción y lavado de dinero.

Reunidos en la Casa de Portugal de Sao Paulo, los delegados de la Convención Nacional del partido ratificaron al exmandatario como su abanderado para las presidenciales del 7 de octubre. «Lula, tú eres y serás nuestro eterno presidente, no existe plan B, ni plan C, nuestro plan es L de Lula», reafirmó el presentador. El encuentro fue una ratificación unánime de lo ya resuelto.

En un momento de la asamblea, un actor leyó una carta de Lula, escrita desde la prisión, que comenzó recordando cómo era la primera vez en 38 años que no participaba de la convención. «Derribaron a una presidenta electa (por Dilma Rousseff) y ahora quieren hacer una elección presidencial de cartas marcadas, excluyendo a quien está al frente de la preferencia popular en todas las encuestas», se quejó Lula.

LA CLAVE Sobre el expresidente recae una condena en segunda instancia que inhabilita su aspiración

De acuerdo a la ley brasileña, un candidato con condena en segunda instancia -como es el caso de Lula- no puede postularse a elecciones. No obstante juristas y abogados sostienen que hay precedentes y que el exjefe de Estado podría revertir su condena en las más altas instancias de apelación.

Tras su proclamación, Lula debe inscribirse antes del 15 de agosto. Será entonces el Tribunal Superior Electoral el encargado de determinar si puede o no seguir en carrera. Se prevé que los jueces se pronuncien en setiembre, muy cerca de la primera vuelta electoral. Una jugada de riesgo que podría ser abortada por la justicia en el último momento.

Un juez del Supremo Tribunal Federal sugirió esta semana que antes del 15 de agosto la máxima corte podría juzgar un recurso extraordinario de la defensa del expresidente en el que se solicitó que Lula atraviese el resto de su proceso en libertad. Pero esta alternativa también podría resultar en una maniobra para impedirle competir, advierten algunos.

La letrada Tania Mandarino, de la organización Abogados y Abogadas por la Democracia, explicó que «hasta que se juzgue el último recurso», Lula es elegible. «Lo que parece estar pretendiendo el Supremo es impedir el registro de la candidatura». Para los defensores, es el tribunal electoral el que debe definir la elegibilidad de Lula.

Dudas en la vicepresidencia

Como si no fuera suficiente la incertidumbre sobre Lula, aún resta definir quién acompañará al candidato como vicepresidente. El viernes una versión recogida por la agencia Reuters señalaba que la elegida era Manuela D'Ávila, candidata a la presidencia por el Partido Comunista de Brasil. La presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, estuvo reunida con Lula el viernes en su prisión de Curitiba y no negó esta posibilidad pero prefirió no anticiparse.

Lula tiene una muy buena relación con D'Ávila, que estuvo a su lado hasta último momento antes de entregarse para ir a prisión. Pero para esta etapa de zozobra, el fundador del PT preferiría a alguien de su partido que pueda ser su portavoz si él sigue recluido. En tal caso, el vicepresidente sería elegido entre Hoffmann; el excanciller de Lula Celso Amorín, o Fernando Haddad, exalcalde de Sao Paulo, coordinador del programa de gobierno y la figura de reemplazo en caso de que Lula quede fuera de la carrera.

También ayer quedaron oficializadas las candidaturas de Geraldo Alckmin por el PSDB; Jair Bolsonaro, militar retirado que es el mejor situado en caso de que Lula no se presente, y la ecologista Marina Silva, exministra de Ambiente de Lula. Según Datafolha, Lula tiene un 30% de intención de voto, seguido por Bolsonaro, con un 17%, y Silva, con un 10%. Con menos oportunidades se postula el exministro de Hacienda Henrique Meirelles, por el Movimiento Democrático Brasileño (MDB), el partido del actual presidente, Michel Temer.

 

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