Patricia Bullrrich, la ministra que le hace sombra al presidente

Patricia Bullrrich. :: efe/
Patricia Bullrrich. :: efe

S. L. BUENOS AIRES.

De adolescente, Rodolfo Galimberti salía a la caza de comunistas para darles palizas y algún navajazo. Integraba el grupo nacionalista Tacuara. Ya de joven, en los 70, fue una figura clave de Montoneros, la guerrilla peronista que proclamaba la patria socialista. Galimberti, 'El Loco', integraba el ala belicista de Montoneros. Implacable con los «traidores», era un apasionado de las armas. Recorrió el mundo durante su exilio, cuando la dictadura arrasó con las guerrillas y toda disidencia, y regresó con la democracia para hacer negocios con carapintadas (militares nacionalistas de derecha que se levantaron contra la democracia) y Jorge Born, el empresario al que Montoneros había secuestrado y liberado a cambio de 60 millones de dólares. Antes de morir a los 53 años, en 2002, Galimberti se había dedicado a crear un negocio de seguridad con exagentes de la CIA y a organizar juegos de azar con la principal estrella de la TV argentina, Susana Giménez.

Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, tres apellidos de prosapia elitista y antiperonista, fue en su juventud una montonera galimbertista. Su llegada al Gobierno del peronista conservador Carlos Menem (1989-1999) fue en consonancia con la de 'El Loco', su cuñado. Con el Ejecutivo de Menem anegado de casos de corrupción y alta desocupación, Bullrich tomó distancia. Tanta, que terminó como ministra de Trabajo del radical conservador Fernando de la Rúa (1999-2001). En 2001, fueron frecuentes sus viajes a Madrid para negociar con el Gobierno de José María Aznar la transferencia de la propiedad de Aerolíneas Argentinas desde la SEPI a Marsans.

Con la eclosión de ese año, como muchos políticos, Bullrich fundó un partido unipersonal de corte liberal. Al principio rivalizó con Mauricio Macri, a quien calificó como «corrupto» en un debate televisivo.

Con el tiempo, 'La Piba', tal como la bautizó un enemigo sindical hace dos décadas, se transformó en una de las principales espadas legislativas contra Cristina Fernández de Kirchner. En 2015 se recicló una vez más como la macrista de más alto perfil en el gabinete de Macri. Desde su cargo, ensaya una relación preferencial con el Israel de Benyamin Netanyahu, en otra de sus coincidencias con Jair Bolsonaro.

Se la menciona como probable candidata a vicepresidente de Macri para las elecciones de este año. No falta quien avizora que 'La Piba' se podría volver a reciclar una vez más si ve espacio para abandonar a Macri y transformarse en la Salvini, o la Bolsonaro, o la Abascal argentina.