Las opciones para rescatar a los niños

Miembros de la Marina tailandesa tratan de achicar el agua que inunda parte de la gruta donde están atrapados los niños. :: afp/
Miembros de la Marina tailandesa tratan de achicar el agua que inunda parte de la gruta donde están atrapados los niños. :: afp

La amenaza de fuertes lluvias, que inundarán todavía más la cueva, obliga a los buzos a estar preparados ante un rescate inminente

PABLO M. DÍEZ

MAE SAI (TAILANDIA). Entre grutas inundadas, a 600 metros bajo tierra y a más de cinco kilómetros de la entrada, ¿cómo demonios sacar a los doce niños atrapados junto a su entrenador de fútbol en una cueva de Tailandia? Desde que fueron encontrados el lunes, diez días después de perderse en la caverna de Tham Luang, esa es la pregunta que se hace todo el mundo, pendiente de un drama que tiene en vilo al planeta. A contrarreloj por la previsión de fuertes lluvias para estos días, que pueden volver a inundar las partes ya drenadas de la cueva, el equipo de rescate se devana los sesos para sacar a los muchachos lo antes posible. Estas son las opciones que barajan las autoridades tailandesas.

BUCEAR

Es la alternativa en la que más insiste el Gobierno, pero también la más arriesgada. Sin saber nadar apenas, los menores tendrían que hacer un recorrido de cinco horas a través de grutas estrechas y oscuras, buceando en algunas de ellas porque hay un tramo de 300 metros y otro de 170 que están anegados. Para colmo, algunos de estos pasadizos inundados son tan angostos que solo tienen un metro de ancho. El más peligroso es un hueco de 72 centímetros de ancho por 38 de alto en el que los buzos deben quitarse su bombona de aire para pasar de un lado a otro. Una operación que requiere mucha destreza y experiencia y en la que los niños podrían entrar en pánico, poniendo en riesgo sus vidas y las de los buzos que los ayuden.

«Hay técnicos en el equipo de rescate que piensan que no podemos sacarlos buceando porque se pueden quedar atascados en las grutas y sin aire», explica uno de los ingenieros del dispositivo de salvamento, que prefiere no decir su nombre. Para que eso no ocurra, se están colocando bombonas de aire en el trayecto. Eso es precisamente lo que estaba haciendo Saman Gunan, el buzo retirado de la Marina que falleció en la madrugada del viernes cuando se quedó sin oxígeno en una de estas inmersiones. A pesar de los riesgos, el rescate podría empezar hoy domingo, según avanzó ayer a este periódico uno de los buzos extranjeros que participan en el dispositivo.

TÚNEL NATURAL

Desde la cima de la montaña, se han explorado un centenar de hendiduras que penetran en su interior. Entre ellas, destacan 18 que podrían descender hasta cerca de la gruta donde se han refugiado los niños. Una de estas cavidades tiene 400 metros de profundidad, pero no se sabe si podría conectarse con la caverna donde está el grupo. «Habría que abrir un túnel en la roca para llegar hasta los muchachos, pero llevará tiempo y no es seguro que se pueda acceder a ellos», analiza el ingeniero. Así se rescató a los 33 mineros que en 2010 se pasaron 70 días atrapados en un pozo de Chile.

TÚNEL DE LONA

El ingeniero e inventor Elon Musk, fundador de la puntera compañía de coches eléctricos Tesla, ha propuesto inflar dentro de la cueva un túnel de nailon irrompible que se adaptaría a sus recovecos y por el que los niños podrían pasar sin tener que bucear. En teoría, se supone que, al inflarse como un castillo de aire, esta lona especial empujaría el agua estancada en las grutas más estrechas y hondas hacia cavidades más amplias y ya secas, despejando así el paso al grupo atrapado. Con esa misma idea, ayer llegó al campamento de la cueva el arquitecto tailandés Pairojana Toongtong, presidente de la empresa Baazar Ratchadaphisek. «Los funcionarios del Gobierno nos han llamado para hacer una prueba», contaba su secretaria, quien explicaba el funcionamiento de este sistema. «Con un diámetro de entre 40 y 70 centímetros, podemos unir tramos de cien metros para desplegar un túnel dentro de la caverna», desgranaba tan innovador método.

BOMBEO DE AGUA

La forma más segura de sacar a los niños es drenar el agua con bombas, como se ha hecho hasta ahora, para que no tengan que bucear y puedan salir como entraron, por su propio pie. Pero es también el modo más lento y las nuevas lluvias pueden volver a inundar la caverna, echando al traste el trabajo de los últimos días. A un ritmo de 4.000 metros cúbicos por hora, se ha reducido considerablemente el nivel del agua, pero algunos tramos muy peligrosos siguen inundados y hay que sumergirse para atravesarlos. Para aumentar el bombeo del agua, ha acudido el mayor experto en la materia, el ingeniero holandés Jeroen van Heck. A su juicio, con las bombas que ya funcionan se podría drenar en poco tiempo el agua que anega algunas cavidades, pero no se sabe si será suficiente por la inminente amenaza de más lluvias.

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