El nostálgico de Hitler que alienta una «guerra racial»

David Köckert. :: efe/
David Köckert. :: efe

David Köckert, líder del grupo radical Thügida incita a los neonazis alemanes a «destrozar» a la inmigración

IVIA UGALDE

Sus actos y palabras son más escalofriantes que su estética agresiva. Con la mitad derecha de su cara cubierta por tatuajes con símbolos bélicos y de inspiración nazi, su cabeza rapada y mirada retadora, David Köckert, fundador y líder del movimiento xenófobo, racista e islamófobo Thügida que opera en el Estado alemán de Turingia, es ya un viejo conocido para las autoridades alemanas. Un nostálgico de Adolf Hitler que anhela en sus discursos el regreso de las cacerías humanas y un firme creyente de la superioridad blanca que desprecia a los inmigrantes, a quienes desea «destrozar».

La muerte de dos jóvenes en las localidades de Chemnitz y Kothën en peleas en las que se han visto implicados dos afganos, un sirio y un iraquí, algunos de ellos peticionarios de asilo, le ha venido como anillo al dedo para agitar los ánimos y ponerse a la cabeza de las marchas que ultraderechistas y neonazis protagonizan en las últimas semanas en el país. Köckert, de 39 años y padre de cuatro hijos, es uno de los cabecillas que a través de foros, Facebook y WhatsApp anima a la rebelión, a salir a las calles para hacer frente a «una guerra racial contra el pueblo alemán en la que los blancos tenemos que defendernos».

«¿Continuarás manteniendo a las ovejas balando o queréis convertiros en lobos y destrozarlos?», gritó exaltado a los 2.500 miembros de extrema derecha que el pasado domingo se congregaron en Köthen para mostrar su odio a la inmigración.

El tirón que tiene Köckert quedó más que evidente. No hay más que recordar cómo, a las 20:00 horas, cuando tomó el micrófono para dar su incendiario discurso los presentes le jaleaban con vítores y entre aplausos mientras les instaba a entrar en acción, «esperar en sus casas» a los 'enemigos' y rescatar «el ojo por ojo, diente por diente».

La Policía alemana ya ha tomado nota de sus palabras y analiza los vídeos de la concentración para emprender posibles acciones legales. De ser llevado ante la Justicia, no será la primera vez para Köckert, quien recientemente fue investigado y multado por difamación y sedición y también ha cumplido penas de prisión, como detallan medios locales germanos.

Mientras el Gobierno de Angela Merkel condena con firmeza los actos de ultraderechistas, Köckert está decidido a continuar. Desde su juventud, ha dado muestras de inamovibles convicciones, primero militando en grupos neonazis y también al intentar hacerse un hueco en la política. En 2013 se unió a las filas de la populista Alternativa para Alemania (AfD) y poco después, en 2014, se convirtió en miembro del Partido Nacionaldemócrata (NDP), con cuyas siglas se sentó en junio de ese año en el consejo municipal de Greiz, la localidad de Turingia en la que nació, y a cuyo puesto renunció en 2016 para fundar Thügida.

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