La misteriosa desaparición de un periodista en Estambul

Protestas frente al Consulado saudí en Estambul. :: O. K. / afp/
Protestas frente al Consulado saudí en Estambul. :: O. K. / afp

Tensión entre Ankara y Riad por la falta de noticias de Jamal Khashoggi desde que el martes entró en el Consulado saudí

MIKEL AYESTARAN RUSALÉN.

JE Jamal Khashoggi entró el martes en el Consulado de su país en Estambul para obtener un justificante de divorcio. Desde entonces permanece en paradero desconocido y amigos suyos aseguran que «está confirmado» que fue asesinado en el interior del edificio. El periodista, de 59 años y columnista de 'The Washington Post', tuvo que abandonar hace un año Riad por sus críticas a la familia real y se refugió en Estados Unidos. Viajó a Turquía para poder casarse con su prometida, Hatice Cengiz, pero necesitaba antes cumplir con un trámite burocrático para el que pidió cita previa y se personó en la legación saudí cuando le informaron de que todo estaba listo.

Nadie le vio salir de allí. Cengiz permaneció 11 horas en la puerta y fue la primera en dar la voz de alarma siguiendo las instrucciones que le había dado el propio Khashoggi en caso de que pasara algo extraño. Avisó directamente a un asesor del presidente Recep Tayyip Erdogan y desde entonces el paradero del periodista se ha convertido en motivo de disputa entre los gobiernos de Ankara y Riad.

«Creo que, al ser un país partidario de la libertad de pensamiento, no podemos dejar este asunto de lado. Como presidente, estoy siguiendo el caso. Se investigan todas las entradas y salidas de la Embajada, se hace seguimiento. Daremos a conocer al mundo el resultado», dijo Erdogan en una rueda de prensa, transmitida por la cadena CNNTürk. En medio de una jornada marcada por el pesimismo y las declaraciones por parte de distintas fuentes sobre el supuesto asesinato del informador en el interior del Consulado, el mandatario turco aseguró que «todavía tengo buenos presentimientos», pero no dio más detalles.

Las palabras de Erdogan llegaron poco después de las de Mohamed Bin Salman, heredero al trono saudí y auténtico hombre fuerte del país, quien declaró a Bloomberg que «según tengo entendido, entró y salió después de unos minutos o una hora. No estoy seguro, pero no tenemos nada que esconder». El Consulado, que abrió sus puertas a la agencia Reuters, aseguró en un comunicado que mantiene «la coordinación con las autoridades turcas locales para aclarar las circunstancias de su desaparición» e insiste en que el periodista abandonó el edificio tras realizar el trámite.

El todopoderoso Bin Salman ha sido precisamente la figura más criticada por Khashoggi, a quien no le temblaba la voz a la hora de repetir que «el reino necesita reformas y el régimen dirigido por un solo hombre es malo», según escribió en uno de sus último artículos para 'The Washington Post'. También eran frecuentes sus objeciones a la guerra que lanzó el príncipe contra los rebeldes hutíes en Yemen.

Turan Kislakçi, presidente de la asociación de prensa turco-árabe, y amigo personal de Khashoggi, aseguró al diario 'Hürriyet' que «está confirmado» que fue asesinado y pudo haber ocurrido «de forma muy salvaje», aunque no aportó más datos. Otro amigo personal del disidente saudí, Yasin Aktay, asesor de la dirección del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), pidió claridad al Consulado porque «está confirmado que entró, pero no consta que haya salido. Eso es seguro. Si preguntamos, nos dicen que salió, pero no hay registro en las cámaras».

Otra fuente cercana al Gobierno turco señaló a la agencia AFP que «la Policía considera en sus primeras conclusiones que el periodista fue asesinado en el Consulado por un equipo que fue especialmente a Estambul y se marchó el mismo día». Se trataría de un grupo de 15 personas enviado desde Riad y que hizo un viaje de ida y vuelta a Estambul ese mismo día.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos