Kavanaugh se estrena en el Supremo con un equipo de cuatro mujeres

El juez quiere reconstruir su imagen pública tras superar una acusación de abusos que puso en peligro su confirmación por el Senado

M. GALLEGO N UEVA YORK.

La larga fila de personas que hacían cola ayer para asistir a una audiencia del Supremo sobre un robo común daba cuenta de que dentro iba a ocurrir algo novedoso. El juez Brett Kavanaugh debutaba en su primera audiencia, después de ser confirmado en el cargo por el margen más pequeño de la historia, tras el proceso en el que se han sucedido las acusaciones de abuso sexual y se ha retratado como arrogante y agresivo.

No era ese el aspecto que mostró la víspera durante su juramento en la Casa Blanca ni en la audiencia. Kavanaugh es un animal político que, una vez dada la batalla para conseguir este puesto vitalicio, se ha dedicado de inmediato a reconstruir su imagen pública para la historia.

Esa labor empezó con el fichaje de cuatro mujeres para el grupo de asesores fiscales que le acompañarán en la tarea del Supremo. Por primera vez un miembro del máximo tribunal tendrá un equipo totalmente femenino, pero ni eso llega libre de escándalo. 'The Guardian' publicó el mes pasado que Kavanaugh solo contrata «mujeres con cierto aspecto». Nadie duda de que Shanon Grammel, Kim Jackson, Megan Lacy y Sara Nommensen están altamente cualificadas para el puesto en el Supremo, pero por el año de su graduación en Yale y Harvard, tampoco hay duda de que aún tienen edad de pasarela.

Hace mucho que Trump aprendió a manipular la furia de los votantes. Así pidió disculpas al juez en nombre del país por lo que considera «una campaña de destrucción política y personal que viola cualquier noción de justicia y decencia».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos