Haddad se convierte en el hombre fuerte de las elecciones de Brasil

MARCELA VALENTE

buenos aires. Sólo con la bendición del expresidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva, el flamante candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, se transformó ayer en el hombre fuerte de la disputa electoral del 7 de octubre. Apremiado por la inhabilitación judicial de Lula, que está preso desde el 7 de abril, el PT ungió el martes a este dirigente de 55 años que tiene muchas oportunidades de ser el próximo mandatario.

De acuerdo con las últimas encuestas, el apoyo a Haddad, hasta ahora coordinador del programa de gobierno del PT, creció del 4 al 9%. Pero esos sondeos se realizaron cuando aún había esperanzas de que Lula fuera el candidato. Los encuestadores señalan que ahora que el líder del partido resignó su postulación, las posibilidades del nuevo aspirante crecen aceleradamente por la transferencia de votos.

Lula era el favorito con el 40% de intenciones de voto. No obstante, la Justicia impidió su participación por estar condenado en segunda instancia. Sólo con la mitad de los respaldos que cosechaba Lula, Haddad podría pasar a la segunda ronda. Dejaría atrás a Ciro Gómes, a Marina Silva y a Geraldo Alckmin, que rivalizan con él por el segundo puesto.

Sin Lula, el preferido es hoy el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, hospitalizado desde que sufrió una puñalada en el abdomen hace una semana en un acto proselitista. El político, que fue intervenido quirúrgicamente y debe ser sometido a una nueva operación, tiene el 24% de respaldos. Pero el problema de este candidato misógino, homófobo y xenófobo es que tiene un alto porcentaje de rechazo. Según Datafolha, los electores que aseguran que jamás le votarían pasaron del 39 a 43% tras el atentado.

En cambio, Haddad tiene la mitad del porcentaje de rechazo de Bolsonaro, lo que indica que no carga con todo el desprestigio del PT por las denuncias de corrupción. Pero enfrenta el desafío de darse a conocer. Los analistas consideran que tiene mucho potencial pero poco tiempo para recorrer un país gigante en 25 días.

Para lograr la transferencia de votos, la campaña en radio, televisión y redes sociales ya empezó y tiene un eslogan singular: «Lula ahora es Haddad y Haddad es Lula». Las probabilidades de que esta fórmula funcione son altas. A tal punto que el diario 'Valor Económico' advertía ayer sobre el temor de un triunfo del PT: «Haddad es el que más asusta a los mercados».

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