Golpe a Trump al colaborar su exjefe de campaña en la pesquisa sobre la trama rusa

Paul Manafort, en el centro, y su mujer, Kathleen, a su llegada ayer a la corte federal de Alexandria, en Virginia. :: Shawn Thew / efe/
Paul Manafort, en el centro, y su mujer, Kathleen, a su llegada ayer a la corte federal de Alexandria, en Virginia. :: Shawn Thew / efe

Paul Manafort se declara culpable de conspiración contra EE UU y ofrece información de valor al fiscal Mueller a cambio de una reducción de cargos

C. CONEJERO NUEVA YORK.

El expresidente de campaña de Donald Trump, Paul Manafort, acordó ayer declararse culpable de conspiración contra EE UU y de obstrucción a la Justicia a cambio de un acuerdo de cooperación con la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la trama rusa y una reducción de cargos. La aceptación de responsabilidad llega después de una reunión en Washington con el equipo de Mueller, a quienes ofreció información de valor, y va dirigida a proteger legal y económicamente a su familia.

Con la admisión de culpabilidad, Manafort evitará un segundo proceso y se asegura una sentencia máxima de diez años de prisión por las imputaciones. La nueva ronda de cargos, «la lista más larga y detallada jamás presentada en el tribunal», en palabras de la jueza del caso, incluye conspiración contra EE UU, lavado de dinero, fraude fiscal, actuar como agente de un país extranjero sin estar registrado, mentir al Departamento de Justicia, falsedad documental y obstrucción judicial al tratar de manipular un testigo.

Dada la magnitud de las pruebas que pesan contra él, colaborar con Mueller parecía la única salida posible y el único valor de negociación para tener un trato más benigno. El dramático giro de acontecimientos ha alimentado nuevas especulaciones sobre el nivel del peligro legal que la información de Manafort impone sobre el presidente Trump en la investigación sobre la colusión con Rusia. Rudy Giuliani , abogado del magnate, reiteró que el jefe de la Casa Blanca no hizo nada malo.

Manafort, de 69 años, se encuentra desde junio en la cárcel en Alexandria, Virginia, después de que un juez cancelara su fianza por tratar de manipular testigos para que cambiaran sus declaraciones contra él. El veterano asesor político republicano y lobista en Washington fue hallado culpable hace un mes de ocho cargos de fraude fiscal y bancario por parte de la investigación de Mueller. Los restantes diez cargos pendientes sobre los que el jurado no pudo encontrar unanimidad fueron retirados también como parte del acuerdo con Mueller.

Desmoralizado

Adicionalmente a las potenciales sentencias de prisión que reciba en este y otros procesos, Manafort entregó dos residencias en Virginia y Nueva York, incluido un apartamento en la torre Trump, así como cinco cuentas bancarias. Su figura visiblemente desmoralizada en la corte contrastaba con la otrora imagen del prepotente lobista de Washington que trabajó para numerosos dictadores corruptos del mundo incluidos los presidentes Ferdinand Marcos de Filipinas y Mobutu Sese Seko de Zaire.

Con anterioridad a la campaña de Trump en 2016, Manafort también colaboró extensamente para políticos y oligarcas ucranianos pro Kremlin, una labor que le generó más de 60 millones en ingresos no reportados a Hacienda. Por medio de una operación a través de compañías pantalla y cuentas opacas en el extranjero, blanqueó los fondos para evadir impuestos en EE UU. Además mintió al Departamento de Justicia cuando fue cuestionado sobre la naturaleza del trabajo que había realizado hace un par de años.

El equipo de Mueller ha estado investigando si existe alguna conexión entre los asociados de Manafort y el ataque de Rusia en la elecciones de 2016. Se centran especialmente en Konstantin Kilimnik, un consultor ruso que trabajó para él y está vinculado al Kremlin. Manafort, paralelamente, actuó como agente político en Washington en representación del derrocado presidente ucraniano Víktor Yanukóvich ante EE UU sin estar registrado como lobista.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos