La UE fija la cumbre de junio como nuevo ultimátum a Londres

El jefe negociador de la UE para el 'brexit', Michel Barnier. :: efe/
El jefe negociador de la UE para el 'brexit', Michel Barnier. :: efe

Barnier advierte de los pocos progresos hechos desde marzo y recuerda que sin acuerdo de salida no habrá periodo de transición hasta el 2021

ADOLFO LORENTE

bruselas. La noticia sobre el estado de las negociaciones del 'brexit' es que no hay noticia y esto, paradójicamente, es una muy mala noticia, sobre todo para los intereses británicos. «Se han realizados pocos avances desde marzo y el reloj sigue corriendo. No hay que olvidar que el proceso de transición se basa en que al final haya un acuerdo de retirada que sigue sin cerrarse. Reino Unido debe asumir las consecuencias de sus actos», alertó ayer el negociador jefe de la UE, Michel Barnier. No hay que olvidar que en la madrugada del 30 de marzo de 2019 se producirá el 'brexit' oficial, pero el real no llegará hasta el 31 de diciembre de 2020. Se trata de un periodo de gracia pedido por Londres y que no está ni mucho menos garantizado, insistió Barnier.

Además de los derechos de los ciudadanos y la multimillonaria factura a pagar, el gran escollo sigue siendo Irlanda, qué hacer en una isla que volverá a quedar dividida en dos cuando Reino Unido salga del mercado único. «Nadie debería subestimar la cumbre de líderes de junio», señaló Barnier. Se trata del penúltimo ultimátum impuesto por los Veintisiete a Londres, que continúa remoloneando para desesperación de Bruselas. Bastante tiene Theresa May con intentar poner orden en su casa. Ayer tocaba Consejo de Asuntos Generales en Bruselas. Por la mañana, los 28 debatieron sobre el futuro presupuesto comunitario (otra de las grandes batallas negociadoras). Ya por la tarde, a 27, los ministros escucharon el minuto y resultado de Barnier. La conclusión es tan esperada como preocupante. La cosa no carbura. Decir que va al ralentí es incluso pecar de optimismo. Así que sabedores de que los británicos solo han dado muestras de tomarse en serio las cosas cuando se han puesto fechas límite encima de la mesa, la UE ha puesto el énfasis en el Consejo Europeo que los jefes de Estado y de gobierno celebrarán el 29 de junio.

Tras su reunión con los ministros de los 27, Barnier se marchó para participar junto a Federica Mogherini, jefa de la diplomacia comunitaria, en un coloquio sobre el futuro de la defensa y la seguridad en la era 'pos brexit'. No hubo amenazas ni advertencias, pero sí enormes dosis de realismo y el realismo, generalmente, suele resultar frío y distante. «Todas las decisiones acarrean consecuencias y Reino Unido debe saberlo. Va a pasar de ser un país que formaba parte del núcleo duro donde se tomaban decisiones a ser un país que tendrá que acatar decisiones de otros», zanjó Mogherini.

Seguridad y defensa

La última polémica se refiere a la posibilidad de que Reino Unido quede fuera del sistema de satélites Galileo. «No estamos echando a nadie. Es una consecuencia más de la decisión que tomaron los británicos de abandonar la UE», recordó Barnier. «No hay ideología, ni emociones en la posición europea, se trata de cumplir con las normas», apostilló.

Barnier, pese a todo, sí se mostró favorable a abrir la puerta a una «gran cooperación» entre Bruselas y Londres en materia de política exterior, de seguridad y defensa, retos en los que «la unión hace la fuerza». «La futura asociación con Reino Unido, como tercer país, deberá incluir un ambicioso y fuerte pilar en estas materias con la cooperación y solidaridad como moneda de cambio», dijo.

 

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