Fascinados por Alexandria

La revelación demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, durante la reciente marcha del orgullo en el Bronx neoyorquino. :: david delgado/ reuters/
La revelación demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, durante la reciente marcha del orgullo en el Bronx neoyorquino. :: david delgado/ reuters

Veteranos comentaristas políticos y electores se rinden a la nueva estrella del Partido Demócrata de EE UU, que aspira a un escaño en noviembre

CAROLINE CONEJERO NUEVA YORK.

La nueva estrella del Partido Demócrata de EE UU, Alexandria Ocasio-Cortez, no sólo ha provocado una onda sísmica en todo el espectro político nacional sino que además ha revolucionado la forma de hacer campañas electorales. Con sólo 28 años y una limitada experiencia política, Ocasio-Cortez forma parte de la nueva generación política de 'millennials' surgida en la formación de Barack Obama. Un grupo que no sólo pretende renovar el partido sino que incluso podría salvarlo del desastre en los comicios legislativos del próximo noviembre.

Nativa del Bronx e hija de puertorriqueños, a Ocasio-Cortez, que hace apenas un año trabajaba en un bar para ayudar a su familia, le bastó una campaña de bajo presupuesto para derrotar a un consolidado líder del partido como el veterano del Congreso Joe Crowley, con 10 elecciones y más de 20 años de carrera.

La ya aspirante a un escaño en la Cámara de Representantes lideró una campaña basada en pequeñas donaciones, a imagen de la desarrollada en busca de la candidatura presidencial por Bernie Sanders en 2016 y en la que Alexandria trabajó como organizadora comunitaria. Con sólo 200.000 dólares (171.000 euros)y el rechazo de donaciones corporativas derrotó a Crowley, con un presupuesto 10 veces mayor y la maquinaria demócrata del distrito 14 del Estado de Nueva York a su favor. Ocasio-Cortez lo tiene claro. El planteamiento es «gente versus dinero y nunca les vamos a ganar en ese campo del gran dinero. Nuestro juego es la organización masiva. He demostrado que se pueden ganar unas elecciones con una organización masiva de las bases y que ese es el futuro del Partido Demócrata».

LA CLAVE«Hemos ganado porque hablamos de los temas que afectan a la gente», defiende la candidata

Prácticamente desconocida antes de su victoria en las primarias, la candidata hispana recibe ahora una avalancha de cobertura mediática: «¿Quién es Alexandria Ocasio-Cortez?», se preguntaba estos días un artículo en 'The New York Times'.

Sofisticación política

La nueva 'darling' de los medios, ha creado una ola de fascinación entre los resabiados comentaristas políticos, a quienes rebate con confianza ante las cámaras con una sonrisa y sin un atisbo combativo, evadiendo con agudeza las trampas retóricas y con una sofisticación política destacable para su edad que rompe además con todos los estereotipos étnicos.

La aspirante a congresista, que se considera una demócrata socialista, contesta sabiamente a los que quieren estigmatizarla como demasiado radical para trabajar por el consenso político. «No hemos ganado estas elecciones con etiquetas ni ideología. Hemos ganado porque hemos hablado del sistema de salud, de abrir oportunidades de educación para la clase trabajadora, de ofrecer la matrícula gratuita para las universidades públicas locales, del sistema bancario, del transporte público y de los temas que afectan a la gente», señaló la candidata .

Sabe una o dos cosas sobre cómo hacerse con una elección de mitad de mandato al Congreso, donde, a diferencia de las presidenciales, electores y candidatos suelen estar más apáticos y nadie presta demasiada atención. Y atención al votante es precisamente lo que Alexandria acaba de demostrar, la clave para ganar una elecciones. «La base del Partido Demócrata son los electores que no votan. Yo sabía esto antes de meterme en esta elección», señala Ocasio-Cortez con muy detallada sabiduría política en relación a su edad.

El vídeo de campaña de Alexandria que se hizo viral, con 300.000 visionados el primera día, era casero y con guión de ella misma. Destila autenticidad y recorre el metro y los lugares habituales de los vecindarios, y en él aparecen voluntarios, vecinos y su familia. Ocasio-Cortez cuenta su historia de clase trabajadora y sus raíces profundas en Nueva York. «Mujeres como yo no se supone que se presentan a las elecciones. No nací rica ni vengo de una familia poderosa», dice. El vídeo además resalta la diferencia entre los demócratas progresistas y los del 'establishment'. «No todos los demócratas somos iguales», resume.

La colaboración de artistas y organizaciones comunitarias otorgó a la campaña una energía revolucionaria, con carteles de vivos colores con la cara de la candidata que recordaban murales del vecindario, con el Ché o los líderes puertoriqueños de los 60. Y mucho más importante, Alexandria Ocasio-Cortez acaba de señalar el camino hacia la política nacional al demostrar que los escaños del Congreso son mucho más fáciles de ganar porque los distritos, más reducidos, resultan más accesibles que los del Estado o los gobiernos locales.

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