Un ejército que no descansa y que hace un año se asomó a la frontera de Polonia

Vladímir Putin junto a altos mandos militares durante unas maniobras en la región de Leningrado. :: mijaíl klimentyev/ afp/
Vladímir Putin junto a altos mandos militares durante unas maniobras en la región de Leningrado. :: mijaíl klimentyev/ afp

R. M. MAÑUECO MOSCÚ.

El ejército ruso no descansa ni un momento en su constante preparación. Cada año se llevan a cabo, en el país y en el extranjero, en colaboración con las tropas de otros Estados, decenas de ejercicios tácticos, maniobras y campeonatos de destreza en distintas especialidades: tiro, artes marciales y hasta biatlón con tanques.

Pero dado el coste y el gran esfuerzo de organización que requieren unas «maniobras estratégicas», por el elevado número de efectivos y armamento que movilizan, sólo pueden desplegarse una vez al año. Por lo general, en el mes de septiembre. La anterior ocasión en que tuvieron lugar unas grandes maniobras en el Extremo Oriente ruso como las que comienzan el martes fue hace cuatro años, las 'Vostok-2014' (Oriente-2014).

Al año siguiente se organizaron las 'Tsentr-2015' (Centro-2015), en la Región Militar Central, que se extiende a través de la mitad occidental de Siberia. En 2016 les tocó el turno a las 'Kavkaz-2016' (Cáucaso-2016), que abarcaron toda la parte sur del país.

En 2017, Rusia puso tensa a la Alianza Atlántica con sus maniobras 'Zapad-2017' (Occidente-2017). Hubo entonces polémica porque las tropas rusas fueron desplegadas frente a Polonia y las repúblicas bálticas, con la sensibilidad siempre a flor de piel cuando se trata del poderoso vecino, y además Moscú no declaró el número real de los efectivos que participaron.

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