A Trump le sale un rival en la carrera republicana hacia la Casa Blanca

William Weld, durante la campaña de 2016, en la que aspiró a la vicepresidencia por el Partido Libertario./REUTERS
William Weld, durante la campaña de 2016, en la que aspiró a la vicepresidencia por el Partido Libertario. / REUTERS

El exgobernador de Massachusetts William Weld, que votó por Barack Obama, le dará la batalla en primarias

MERCEDES GALLEGOCorresponsal. Nueva York

Es tradición en la política estadounidense no retar desde dentro del partido a un presidente que busca la reelección, pero la política en EE UU ha dejado de ser un juego de caballeros. Eso justifica el órdago que le ha lanzado a Donald Trump el exgobernador de Massachusetts William Weld, que se enfrentará a él en primarias, a pesar de que el Comité Nacional del Partido Republicano aprobó en enero una resolución de «apoyo indivisible» en torno a Trump.

Weld no es ajeno a las pugnas con su partido. En 2008 votó por Barack Obama frente a John McCain y luego se salió de la formación para presentarse a vicepresidente con Gary Johnson por el Partido Libertario en 2016. Sus posibilidades entonces eran casi tan remotas como las de ahora. De hecho, el 3% de los votos que obtuvieron se considera un buen resultado.

LA CLAVE

Un órdago sin futuro.
El Comité Nacional del partido aprobó en enero una resolución de «apoyo indivisible» al mandatario

A los 73 años se suma a la lista de septuagenarios que recorrerán el país en esta campaña -Trump tiene 72, Bernie Sanders 77 y Joe Biden, aún por confirmar su candidatura, 76-. Frente a ellos, una hornada de sangre joven en el Partido Demócrata, que tiene en el alcalde de South Bend Pete Buttigieg, abiertamente gay, al aspirante más joven, con 37 años.

En la campaña de 2016 muchos republicanos insatisfechos con la candidatura de Trump suspiraron por el exgobernador de Massachusetts. Su filosofía socialmente liberal pero fiscalmente conservadora le hacía atractivo para el ala moderada del partido a la que ahora intentará apelar.

En eso no tendrá conflicto con Trump, que se ha decantado hace mucho por agrupar a las voces más radicales y ahora también las más maduras. Según el gasto que su campaña ha hecho en publicidad de Facebook en las últimas tres semanas, el 44% está orientada a mayores de 65 años. En más de la mitad de esos anuncios el presidente utiliza la retórica antiinmigrante que tan buenos frutos le ha dado.

La posible erosión

Su rival no será un gran obstáculo en primarias, dado que el 90% de los republicanos aprueban la gestión de Trump, pero si coge fuerza puede dejar en evidencia un flanco que heriría su ego y sus posibilidades. En 1992, la última primaria republicana en la que alguien retó a un presidente, Pat Buchanan no consiguió desbancar a George W. Bush, pero el resultado fue mucho más ajustado de lo que se esperaba y eso abrió la puerta a un candidato independiente como Ross Perot. Esta división del voto conservador erosionó tanto las bases republicanas que dio la victoria a Bill Clinton. Ese sería el verdadero peligro para Trump.

Económicamente Trump camina con paso firme hacia la reelección, tras haber recibido 30 millones de dólares (26,5 millones de euros) en donaciones de campaña solo en el primer trimestre del año, que junto con lo que ya tenía suman 36 millones de euros. A eso hay que añadir los 40,5 millones que ha recaudado el Partido Republicano en este primer trimestre, lo que deja su campaña con 72,6 millones de euros, muy por encima de los 16 que ha recaudado Sanders, el aspirante demócrata más capitalizado.