El desgaste de Trump hace mella en las primarias republicanas

Una musulmana llegará por primera vez en noviembre al Congreso y un conservador trata de mantener un escaño emblemático de Ohio

MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK.

Una ola demócrata recorrió el martes las urnas de EE UU en una traca de primarias, referendos y elecciones especiales que han lanzado un escalofrío al Partido Republicano. La oposición necesita sumar 23 asientos netos en las legislativas de noviembre y el martes se apuntó uno seguro y otro posible.

No son escaños cualesquiera. Rashida Tlaib se convertirá en la primera mujer musulmana en llegar al Congreso de EE UU, tras ganar el martes las primarias del Partido Demócrata en un distrito de Michigan en el que no se presenta ningún candidato republicano. Su victoria está por tanto garantizada, salvo que ella misma decida abandonar la carrera.

Aún más significativo sería que el demócrata Danny O'Connor, de 31 años, ganase la elección especial del asiento más republicano de Ohio, pero ayer su rival Troy Balderson le vencía por menos de un punto. Esa contienda que el primer recuento decidió por apenas 1.754 votos aún puede decantarse hacia el otro lado con los más de 3.300 votos provisionales que faltan por contar, amén del recuento automático general, pero en cualquier caso los demócratas consideran esta derrota por la mínima como una gran victoria. Si el duodécimo asiento de Ohio, que lleva décadas en manos republicanas, ha quedado tan cerca, al menos 68 de los 72 distritos que tiene que defender el partido de Trump para mantener el control de la Cámara Baja están a tiro, porque son mucho menos conservadores que el de Ohio.

No demonizar al presidente

El presidente ganó hace año y medio ese mismo distrito que hoy baila en la cuerda floja por trece puntos. O'Connor no ha centrado su campaña en atacarle, sino que ha apelado a los moderados republicanos de educación universitaria y a las mujeres conservadoras para alzarse tan cerca de la victoria. Una estrategia que convence al Partido Demócrata de que tiene que girar hacia el centro sin demonizar a Trump para reconquistar el poder en noviembre.

Esa es la lucha interna que devora al partido de Hillary Clinton y Bernie Sanders. Con la estrategia que ha puesto a tiro Ohio Clinton no logró ganar las elecciones, pero no parece que el 'aparato 'vaya a dar a Sanders la oportunidad de probar la suya. Desde que perdió las primarias contra Clinton en 2016 se ha concentrado en empoderar a la izquierda y apoyar a jóvenes candidatos progresistas sin experiencia política para que renueven la sangre del partido y aumenten la participación en las urnas. Por ahora «el ejército de Bernie está perdiendo 2018» sentenció ayer la web Politico.

En esta jornada de primarias no se repitió la victoria de Alexandria Ocasio-Cortez, la joven de 28 años que salió de la nada en el Bronx y logró arrebatar el asiento de Nueva York en el que el congresista demócrata Joe Crowley llevaba instalado casi dos décadas. Ocasio-Cortez se convirtió automáticamente en una estrella de la política y una fuente de inspiración para los que buscan renovar al Partido Demócrata.

 

Fotos

Vídeos