Catorce años de cárcel por atentar contra el Borussia Dortmund

La justicia condena a Sergei Wenergold por el ataque con explosivos al autobús del equipo alemán para hundir sus acciones y ganar dinero

J.C. BARRENA BERLÍN.

Ni odio, ni rencor, ni despecho. Fue por pura ambición económica. El autor del atentado contra el autobús del Borussia Dortmund pretendía hacer caer en picado las acciones del equipo que lidera este año la Bundesliga alemana de fútbol cuando hace año y medio hizo explosionar tres artefactos explosivos al paso del vehículo. La Audiencia de Dortmund subrayó ayer en su sentencia que ese fue el motivo del ataque, pero también que su autor, el germano-ruso Sergei Wenergold, calculó la posible muerte de sus ocupantes por lo que decidió condenarle a 14 años de cárcel por 28 intentos de asesinato.

Tras once meses de proceso, el tribunal coincidió con la Fiscalía en que el único implicado en el caso actuó impulsado por la codicia. Wenergold había comprado opciones en Bolsa que apostaban por una fuerte bajada de la cotización de los títulos del Borussia. Si hubiesen caído tanto como él esperaba podía haber ganado hasta medio millón de euros. «Todo lo que hizo tuvo como fin conducir a una imagen lo más negativa posible del club», dijo el fiscal encargado del caso.

Para ello, en la noche del 11 de abril de 2017 detonó tres artefactos al paso del autobús del Borussia Dortmund, en el que viajaba la plantilla al completo cuando se dirigía desde el hotel de concentración a su propio estadio para disputar un partido de la Liga de Campeones contra el Mónaco. Wenergold activó las bombas con un mando a distancia y la metralla salió disparada alcanzando vehículos colindantes y los cristales del autobús, provocando el pánico de sus ocupantes.

Un agente que escoltaba el vehículo sufrió un trauma auditivo y uno de los proyectiles metálicos se incrustó en la muñeca del jugador español Marc Bartra, que entonces militaba en el Dortmund y hoy juega en el Betis.

 

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