May busca reforzar los lazos con EE UU en plenas protestas contra Trump

LOURDES GÓMEZ LONDRES.

El presidente estadounidense, Donald Trump, llega esta tarde a Inglaterra, con su mujer Melania, en un viaje oficial que se ha reducido a «visita de trabajo» y que culminará con un fin de semana privado en Escocia. La visita coincide con la publicación del Libro Blanco de 'La futura relación del Reino Unido con la Unión Europea', que detallará la posición del Gobierno conservador de Theresa May ante la negociación con Bruselas. Es el plan acordado con su Gabinete en Chequers, y que ha causado la dimisión de ministros euroescépticos radicales, incluido el carismático Boris Johnson.

Trump precalentó el ambiente de afirmando que «Reino Unido está agitado» y amenazando con saludar a Johnson en las escasas 24 horas de su viaje de trabajo. Una reunión con cabecillas de la revuelta por una marcha dura de la UE no se prevé en la agenda del mandatario. En cambio, el flujo comercial y de inversiones en el post-Brexit, además de la cooperación en defensa y seguridad que apuntala la «relación especial» entre Washington y Londres, se abordarán entre ambas delegaciones.

«Esta semana tenemos la oportunidad de profundizar en esta singular relación y comenzar las conversaciones sobre cómo forjaremos una asociación comercial reforzada, ambiciosa y a prueba del futuro», señaló May. La primera ministra presidirá hoy una cena en honor del matrimonio Trump en el palacio de Blenheim, la cuna de Winston Churchill en la campiña de Oxfordshire. La pareja pernoctará en la residencia de la legación de EE UU, Winfield House, en el norte de Londres.

El itinerario del presidente evita el centro de la capital. Es más, será trasladado en helicóptero para alejarlo de las protestas convocadas en Inglaterra y Escocia. Una avanzadilla con pancartas de «Trump no es bienvenido, meted ruido cuando llegue» se apostará en los alrededores de Winfield House, donde se han levantado vallas entre la carretera y el parque. También se ha convocado un rally en la entrada de Blenheim.

Un globo gigante

Unas 50.000 se esperan mañana en el 'Carnaval de resistencia', que recorrerá diversas calles de Londres hasta desembocar en la plaza del Parlamento. Sobre el cielo de Westminster ondeará un gigante globo del 'bebé Tump' en claro desafío al presidente y en denuncia por su política migratoria, que separó a niños de sus padres.

La reina Isabel atenderá al matrimonio Trump en el castillo de Windsor, su residencia favorita a las afueras de Londres. Tomarán probablemente el té pero no serán convidados con la exquisita parafernalia que acompaña a una visita de Estado.

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