Bruselas enciende las alarmas sobre Huawei y otras tecnológicas chinas

El gigante chino de las telecomunicaciones facturó el año pasado solo en el mercado europeo más de 4.000 millones de euros. :: reuters/
El gigante chino de las telecomunicaciones facturó el año pasado solo en el mercado europeo más de 4.000 millones de euros. :: reuters

La Comisión plantea que «Europa debería preocuparse» porque están obligadas a «abrir sus sistemas» al servicio secreto de su país

SALVADOR ARROYO BRUSELAS.

No es la primera vez que las empresas tecnológicas chinas levantan suspicacias en Europa. Pekín obliga a que cooperen con sus servicios de Inteligencia y esa es una puerta de atrás que inquieta. No hay garantías de privacidad y sí un claro riesgo de exposición de los datos de millones de usuarios. La detención en Canadá de Meng Wanzhou, vicepresidenta y eventual heredera de Huawei, una de las firmas que más se ha popularizado en el Viejo Continente en los últimos años, no ha hecho más que reavivar ese miedo.

En un tono inusualmente duro, el vicepresidente y comisario europeo de Mercado Único Digital, Andrus Ansip, subrayó ayer que «Europa debe preocuparse por Huawei y otras empresas chinas». Los ciudadanos, «la gente común, por supuesto que debería tener miedo», reforzó durante una comparecencia en la que este responsable del Ejecutivo comunitario presentaba el plan para dar un impulso a la Inteligencia Artificial 'made in Europe' en colaboración con los Estados miembros.

El político estonio reconoció que «no sabemos exactamente cuál fue la razón del arresto en Canadá». Estados Unidos solicitó la detención de la directiva de Huawei por un supuesto incumplimiento de las sanciones a Irán. Andrus Ansip tampoco hizo alusión alguna a las connotaciones que pueda tener este hecho en la guerra comercial entre Washington y Pekín.

Rechazo categórico

Meng compareció ayer ante el Tribunal Supremo de Columbia Británica, en la ciudad de Vancouver, donde se deberá examinar su posible extradición a Estados Unidos, que le acusa de «conspiración para defraudar a múltiples instituciones financieras», cargo por el que afronta una posible condenada de más de 30 años de prisión.

La principal preocupación de Bruselas está vinculada con la privacidad del usuario y la vulnerabilidad de ésta por esa «obligatoria colaboración» que exige el Gobierno chino a sus compañías más innovadoras en tecnología, dijo Ansip, para quien «no es una buena señal cuando las empresas tienen que abrir sus sistemas para algún tipo de servicio secreto».

El gigante chino de las telecomunicaciones se declaró «sorprendido y decepcionado» ante estas declaraciones. «Rechazamos categóricamente cualquier alegación de que podamos constituir una amenaza para la seguridad» añadió la empresa en un comunicado.

Huawei es una de las compañías con mayor implantación en el desarrollo de sistemas de redes móviles. El pasado año facturó más de 4.000 millones de euros solo en el mercado europeo y principalmente gracias a la venta de dispositivos de telefonía. Está asociada con grandes operadores comunitarios y participa en los grupos de trabajo para la extensión por todo el territorio de la nueva generación de transmisión de datos a alta velocidad 5G.

 

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