Maduro mantiene el control municipal con solo el voto de tres de cada diez venezolanos

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela./EFE
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. / EFE

La abstención fue la opción mayoritaria de unos los votantes desconfiados, hartos de la crisis económica y sin candidatos opositores al régimen

ANJE RIBERA

El oficialismo sumó ayer un nuevo triunfo electoral en un proceso al que los venezolanos dieron la espalda. Sólo tres de cada diez ciudadanos con derecho a voto acudieron a las urnas para elegir a sus representantes en los consejos locales después de que la mayoría de los partidos de la oposición optaron por boicotear los comicios.

Por ello, sin rivales, la coalición Gran Polo Patriótico, que lidera el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) del presidente, Nicolás Maduro, arrasó y se hizo con más del 90 % de los cargos en disputa. Según los primeros datos oficiales aportados por el Consejo Nacional Electoral (CNE), el chavismo ganó en 142 de los 156 municipios en los que el recuenta se ha dado por cerrado.

Con estos números, proyecta tener el control del 93,5 % de las cámaras de concejales. Aún restan por resolverse más de 400 votaciones, por lo que la amplitud de la contundente victoria oficialista aún puede verse incrementada.

Maduro se limitó a calificar de «maravillosa» la jornada. «Los invito a ponerse al frente de las dificultades que padece nuestro pueblo para avanzar hacia la construcción del futuro próspero de la patria», dijo el gobernante en su cuenta de Twitter, horas después de pedir al pueblo votar para defender la democracia de un supuesto plan de golpe en su contra. Tras denunciar que desde la Casa Blanca se orquesta este plan para derrocarlo, criticó a los partidos opositores que no presentaron candidatos y los acusó de esperar la vía del golpe.

Previsibles

El holgado triunfo de la coalición de Maduro era previsible, al no presentarse a los comicios las principales fuerzas de la oposición, que tacharon como «farsa» estos comicios que cierran el proceso de renovación de poderes en Venezuela. Según analistas, la alta abstención se debió a la desconfianza en el voto, la inhabilitación de partidos opositores y el hartazgo ante la grave crisis socioeconómica.

Voluntad Popular (VP), del político preso Leopoldo López, y Primero Justicia (PJ), en el que milita el dos veces candidato a la presidencia Henrique Capriles –los dos más importantes de la oposición– no se presentaron a estas elecciones, aunque sí se pronunciaron por la «baja participación» en esta jornada.

Estos partidos, junto a Acción Democrática (AD) y a Un Nuevo Tiempo (UNT) del presidente del Parlamento, Omar Barboza, estaban igualmente inhabilitados tras dejar de participar en procesos electorales pasados por considerarlos fraudulentos.

Algunos opositores mostraron fotos durante todo el día de cómo se encontraban los centros de votación en el interior del país, en su gran mayoría vacíos, lo que se pudo constatar en Caracas y sus cercanías.

En los comicios de ayer estaban llamados a votar casi 21 millones de venezolanos, pero sólo un 30% acudió a los colegios electorales, una cifra de abstención que casi dobla a la de la última elección municipal.

Además, en el sureño estado de Bolívar, un enfrentamiento entre mineros ilegales y fuerzas del orden se saldó con una persona muerta y obligó a la suspensión de las elecciones en el municipio de Gran Sabana. El diputado opositor Américo De Grazia, natural de esa entidad sureña, denunció ayer que cuerpos de seguridad del Estado atacaron a trabajadores de la zona, lo que desató enfrentamientos entre ciudadanos.