Los acuerdos de paz dividen hoy el voto de los colombianos

El candidato presidencial de la izquierda Gustavo Petro, el viernes durante un mitin en la Universidad de Manizales. :: Jhon Jairo Bonilla / efe/
El candidato presidencial de la izquierda Gustavo Petro, el viernes durante un mitin en la Universidad de Manizales. :: Jhon Jairo Bonilla / efe

El conservador Iván Duque parte como favorito en las elecciones presidenciales, en las que su rival Gustavo Petro escala posiciones

M. L. DE GUEREÑO LA HABANA.

Los colombianos deciden hoy al futuro presidente del país entre dos candidatos opuestos, una circunstancia que los analistas identifican como el reflejo de la «guerra de clases» y la gran brecha social que divide a la nación de las flores, el café y Pablo Escobar.

Los ciudadanos eligen con su voto al sucesor de Juan Manuel Santos, pero también el modelo de país en el que la clave es el apoyo o el rechazo a los acuerdos de paz firmados con las FARC y en proceso de diálogo con el ELN.

A la derecha Iván Duque y la exministra de defensa, Martha Lucía Ramírez y, en las antípodas, el exguerrillero Gustavo Petro y Ángela María Robledo. Pese a sus muchas diferencias personales e ideológicas -en cuanto a la paz, la economía y la seguridad nacional- tienen en común que sus 'segundas' son mujeres, además de aglutinar el descontento hacia los políticos tradicionales.

Según las encuestas, el candidato del uribista Centro Democrático, que en la primera vuelta obtuvo el 39% de los sufragios, sale con una intención de voto del 45%, mientras que el abanderado del frente Colombia Humana cosechó el 27 de mayo un 25% que los sondeos sitúan ahora en torno al 40%. Una diferencia de cinco puntos que podría revertirse en los comicios que se celebran este domingo y a los que están convocados 36.227.267 de votantes.

Un centenar de observadores internacionales, 108.000 testigos nacionales antifraude, 15.000 funcionarios de los entes de control, 3.524 observadores de la Misión de Observación Electoral colombiana y 191 de organizaciones internacionales garantizan la transparencia de una jornada electoral de la que estará pendiente la comunidad internacional. Además, 157.000 miembros de las Fuerzas Armadas están desplegados por todo el país para velar por la seguridad en las 96.724 mesas abiertas en 11.233 puestos de votación, abiertos de 8:00 a 16:00 horas.

Ley seca

A la normalidad también ayudará la ley seca impuesta desde la tarde del viernes hasta mañana, el cierre de todas las fronteras y el cese al fuego anunciado por la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que cerró en La Habana su quinto ciclo de negociaciones. Cuando el día 25 vuelvan a sentarse a la mesa ya sabrán si el futuro presidente la mantendrá o si por el contrario se dará carpetazo al intento de pacificar la nación que durante 60 años ha vivido un conflicto armado que ha dejado más de 250.000 víctimas y cerca de seis millones de desplazados.

Las autoridades electorales prometieron no tener al país en vilo para conocer al ganador, que será anunciado una hora después del cierre de los colegios. Santos destacó que por primera vez el cambio de Gobierno se hace «en un país en paz» y recordó que en la primera vuelta los antiguos jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) «cambiaron las balas por votos».

El abogado y delfín de Álvaro Uribe, Iván Duque, promete revisar los acuerdos de paz, apoyar con recortes fiscales a las empresas y volver a la «política de seguridad democrática» que pretendió con la «mano dura» la derrota militar de las FARC. Petro, exalcalde de Bogotá, acaricia por primera vez la jefatura del Estado para la izquierda con su promesa de garantizar el desarme y defender los programas sociales en su propuesta de «economía productiva».

 

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