Los conservadores británicos y la prensa destapan las simpatías de Corbyn hacia el IRA

ÍÑIGO GURRUCHAGA LONDRES.

«Los líderes políticos de Irlanda del Norte suelen permanecer neutrales en las elecciones británicas, porque tenemos que entendernos con el vencedor, pero esta elección es diferente, por la cercanía de Jeremy Corbyn a los representantes políticos del IRA», dijo ayer Arlene Foster en Londres, invitada por el Grupo de Brujas, creado hace tres décadas para promover las ideas euroescépticas de Margaret Thatcher.

Foster es la líder del principal partido unionista norirlandés, el DUP, y no puede encabezar el Ejecutivo autonómico porque el Sinn Féin, los 'representantes políticos del IRA', se niegan a reconstruir el Gobierno de poder compartido mientras no se resuelva un pulso entre ambas formaciones. Su discurso estaba planeado con antelación, pero los medios se recreaban ayer en la negativa de Corbyn a condenar explícitamente al IRA en una entrevista, el domingo.

Foster dijo que debe apoyar a Theresa May porque «es chocante que un hombre que se presenta para liderar la nación no pueda condenar al IRA», lo que sitúa a Corbyn en una posición «más allá de lo aceptable».

Embrollo irlandés

Corbyn condenó todas las bombas, aunque mencionó primero al Ejército británico y luego a los lealistas para no centrarse en el IRA. Foster dijo que Corbyn debe condenar al IRA y que la violencia lealista había sido «reactiva». Abre la puerta al embrollo irlandés sobre el relato histórico.

Antes de ser elegido líder, en 2015, el laborista Corbyn pasó más de tres décadas en la última fila del Parlamento apoyando causas de la sección más izquierdista del partido. Y se esperaba que en la campaña para las elecciones del 8 de junio medios y políticos conservadores hurgasen en su pasado en busca de más pruebas sobre sus simpatías hacia el IRA. Han desenterrado que fue detenido en 1986 fuera de un tribunal de Londres que juzgaba a miembros del grupo terrorista irlandés.

La concentración de 'solidaridad' fue convocada por el movimiento 'Troops Out' (Tropas fuera), que exigía la retirada del Ejército británico de Irlanda del Norte. El 'Sunday Times' encontró una entrevista de 1984 con la diputada Diane Abbot, a la que Corbyn otorgó la cartera de Interior en la oposición, en la que dice sobre la situación en Irlanda: «Es nuestra lucha, toda derrota del Estado británico es una victoria».

Corbyn se defiende con mentiras. Dice que aquellas manifestaciones y concentraciones respondían a su propósito de impulsar un proceso de paz.