El miedo se dispara entre los judíos

Una policía recorre el escenario del ataque al soldado que falleció horas más tarde. /
Una policía recorre el escenario del ataque al soldado que falleció horas más tarde.

Dos muertos por ataques de palestinos con cuchillos en Tel Aviv y la Cisjordania ocupada prolongan el goteo incesante de violencia

MIKEL AYESTARAN JERUSALÉN.

Del atropello al apuñalamiento. El cambio de estrategia en los ataques palestinos en las últimas 24 horas costó la vida a una mujer israelí de 25 años y a un soldado de 20, además de causar heridas a otras dos personas. El segundo de los atentados mortales tuvo lugar a media tarde en el acceso al asentamiento de Alon Shvut, en la Cisjordania ocupada, cuando un palestino agredió con un cuchillo a varios colonos que esperaban en una parada de autobús.

Los dos acompañantes de la mujer asesinada fueron evacuados de urgencia a un hospital. El agresor, natural de Hebrón, de 30 años y vinculado a Yihad Islámica, según la prensa israelí, resultó «herido de gravedad» por los disparos de las fuerzas de seguridad que custodian el acceso a la colonia. Medios locales aseguraron que este hombre quiso atropellar antes a cinco personas con su furgoneta. El suceso se registró en una zona cercana al lugar en el que, en junio pasado, radicales palestinos secuestraron a tres jóvenes estudiantes de un centro rabínico. Estos colonos fueron asesinados pocas horas después y se tardó tres semanas en localizar sus cadáveres.

La noticia del apuñalamiento en Alon Shvut llegó a los medios pocas horas después de que un soldado resultara también herido grave por el ataque de un palestino, que le abordó con un cuchillo cerca de la estación de tren Haganah de Tel Aviv y le asestó varias puñaladas. La Policía detuvo al agresor, que, según la agencia Maan, sería el joven de 18 años Nur Al Din Abu Nashya, del campo de refugiados de Askar en Nablús. El militar apuñalado, Almog Shiloni, de 20 años y nacido en Modín, en el corazón de Israel, murió a primera hora de la noche.

A plena luz del día

El de Tel Aviv fue un ataque llevado a cabo a plena luz del día y en uno de los lugares más concurridos de la capital comercial de Israel, una ciudad que permanecía a salvo de este tipo de sucesos desde el final de la segunda Intifada, en el 2005. La portavoz de la Policía local, Luba Samri, confirmó la procedencia del palestino y aseguró que actuó guiado por «motivos nacionalistas», aunque evitó emplear el término «terrorismo», que se venía aplicando de manera habitual en los atropellos intencionados de las últimas semanas. Poco después, a través de su cuenta de Twitter, la Policía sí tildó directamente lo ocurrido en Tel Aviv de «ataque terrorista con cuchillo».

El miedo entre la población judía crece debido al goteo diario de ataques y a los choques entre el Ejército y la Policía y manifestantes palestinos en Jerusalén Este y Cisjordania. El reforzamiento de las medidas de seguridad y el despliegue masivo de tropas en las zonas ocupadas no están logrando frenar unas acciones propias de lo que se podrían considerar 'lobos solitarios', término empleado por las fuerzas de seguridad para referirse a personas que actúan por cuenta propia y sin la cobertura de una organización.

El primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, quiso enviar un mensaje de tranquilidad a la población y repitió ante las cámaras que «los terroristas no tendrán éxito», en lo que él considera un intento de doblegar a Israel. El jefe del Gobierno volvió a señalar al presidente palestino, Mahmoud Abás, como «incitador» de la oleada de violencia que vive estos días el país y que algunos medios califican de «tercera intifada».

Como suele ser habitual cuando se produce un ataque contra judíos, grupos como Hamás aplaudieron los apuñalamientos y los enmarcaron dentro de la respuesta palestina a la ocupación. En la prensa israelí recordaron las palabras del portavoz del movimiento islamista Fawzi Barhoum al comienzo de la última operación israelí contra Gaza el pasado verano, cuando declaró al canal Al-Aqsa que «todo aquel que cuente con un automóvil o un tractor y no pise con él a un colono o un judío, todo aquel que tenga un arma y no mate con ella a decenas de sionistas no pertenece al pueblo palestino».

Los dos últimos ataques de conductores kamikazes en Jerusalén provocaron seis muertos -cuatro israelíes atropellados y los dos autores palestinos, tiroteados por la Policía-.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos