La navarra Amaia Izar, nueva Miss World Spain

Amaia Izar (centro), junto a las representantes de Tarragona y Ceuta, las damas de honor. :: @alegriahotels/
Amaia Izar (centro), junto a las representantes de Tarragona y Ceuta, las damas de honor. :: @alegriahotels

Tiene 21 años, habla euskera, inglés y chino, además de castellano, y es aficionada a la danza. Ya en 2015 probó suerte en el concurso

JULIA FERNÁNDEZ

Ha sido una semana intensa. Nervios, trajín, emoción... Y todo ello se deja ver siempre en el rostro. Las ojeras no perdonan. Pero el sábado por la noche, Amaia Izar Leache refulgía. Y no era cosa del iluminador. Era la felicidad. Esta joven de 21 años se ha convertido en Miss World Spain, es decir, la más guapa del país. Un objetivo que tenía entre ceja y ceja desde hace nada menos que tres años.

Izar es de Aoiz, en Navarra, pero desde ahora es un poquito de todos. Por eso, cuando le entregaron la corona en la gala que se celebró en Rota, Cádiz, no podía contener la emoción. La joven se presentó por primera vez en 2015. La 'captaron' durante un trabajo de modelo que estaba haciendo en San Sebastián. Ni sabía que estaba a prueba hasta que el jefe de todo aquello se le acercó y le propuso participar en el certamen.

No se lo pensó dos veces. Eso sí, no tuvo suerte y el cetro se lo adjudicó la catalana Mireia Lalaguna. Ahora, la barcelonesa es uno de sus referentes. Así lo confesaba días antes de viajar a Cádiz. Desde aquella primera experiencia a ahora han cambiado muchas cosas en su vida. La primera, que se tomó más en serio su carrera como modelo, que prepara en la prestigiosa agencia dosnostiarra First Models. De allí salieron misses como Lorena Bernal o Elena Ibarbia.

La navarra es guapa por fuera, como es evidente. Y guapa por dentro. Esto último lo cuida mucho. Estudia Dirección y Administración de Empresas en la Universidad Pública de Navarra. Y domina el euskera y el inglés. También habla algo de chino gracias a que lo ha estudiado un poco aquí y otro poco las tres veces que viajó con su hermano a Taiwán. Ahora, se ha propuesto aprender francés y alemán.

En la competición no solo se valoran las medidas de las participantes y su arte al desfilar. Hay varias pruebas y algunas de ellas incluyen la promoción de valores como la solidaridad. Izar presentó a los jueces el proyecto que ha desarrollado en el comedor social París 365, donde colabora dos días a la semana. En la prueba de talento también brilló con luz propia. Como aficionada a la danza desde bien pequeña, presentó dos coreografías de flamenco grabadas en Baluarte, en su tierra.

Para llegar a Miss World Spain, la joven, que mide 177 centímetros, ha tenido que ser muy disciplinada. Pero asegura que no le cuesta: «Soy muy trabajadora». También es amante del deporte, practica yoga, le gusta comer sano «para tener mucha energía» y sueña con formarse para tener su propia ONG. No se pone límites. Y es normal porque desde pequeña ha ido consiguiendo todo lo que se ha propuesto.

Con los vestidos de su madre

En el mundo de la moda empezó como un juego. En casa le encantaba probarse todos los vestidos de su madre, desfilar y hacerse millones de fotos. A los 16 años se apuntó a la agencia Dejavu Models de Pamplona. Y ahí empezó su camino. Hizo varios cursillos y consiguió algunos trabajos.

Los ojos que la han estado escrutando esta última semana durante 24 horas han visto en ella muchas cosas, más allá de un espectacular físico. «Buscan una persona completa, que sea embajadora de una causa social, que haga deporte, que se cuide, que tenga talento, que sea resuelta y que sepa dar un mensaje internacional», explicaba a los periodistas cuando se hizo público que sería la representante de Navarra. Ahora, ella espera no defraudar en su próximo reto: el certamen de Miss World, que tendrá lugar en diciembre en China.

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