Demasiado humano para ser un robot

'Boris' mostró una sospechosa destreza para el baile, que lo delató como humano (abajo). :: r. c./
'Boris' mostró una sospechosa destreza para el baile, que lo delató como humano (abajo). :: r. c.

La televisión pública rusa exalta las habilidades de un androide que resultó ser un hombre disfrazado

S. ZAMORA

Mostraba una coordinación inusual, una flexibilidad insólita y un arte sobre la pista impropio de un chasis metálico repleto de cables. 'Boris' bailaba con una naturalidad, pese a su naturaleza androide, que muchos humanos envidiarían. Aquel ritmo tan acompasado y espontáneo chirriaba; demasiado sospechoso para ser auténtico. La televisión estatal rusa intentó dar gato por liebre a sus espectadores en el transcurso del foro de ciencia y tecnología 'Proyektoria', que cada año reúne en la ciudad de Yaroslavl (a unos 250 kilómetros de Moscú) a miles de jóvenes talentos, «los futuros líderes intelectuales de Rusia».

Pero la fascinación de estos adolescentes con el desparpajo de la máquina derivó primero en desconcierto y posteriormente en abierta suspicacia cuando comprobaron que 'Boris' no tenía sensores externos e improvisaba desplazamientos. ¿Improvisar un robot? «Imposible. Cada paso debe estar programado», pensaron. Aquellos amantes de la róbotica eran sobradamente avispados y demasiado frikis de la materia como para que se la colaran fácilmente.

La página web rusa 'TJJournal' planteó este dilema y las redes sociales no tardaron en demostrar que los jóvenes estaban en lo cierto. La cuenta 'MBKh Media' (una agencia de noticias fundada por Mikhail Khodorkovsky, oponente de Vladimir Putin y fugado de Rusia) fue la primera en obtener pruebas gráficas del falso robot y subió a su cuenta de Twitter una fotografía de cómo se preparaba el actor antes de salir al escenario, con el casco del traje en las manos. Otros usuarios enlazaron también capturas del reportaje de televisión en las que se podía ver el cuello del actor. El impostor había quedado al descubierto.

Una excusa pueril

El traje, en realidad, resultó ser un disfraz fabricado por la compañía Show Robots, tal y como recoge 'The Guardian'. Cuesta más de 3.400 euros, cuenta con un micrófono para distorsionar la voz y una 'tablet' que funciona como pantalla en el casco, creando así la ilusión de que el androide es auténtico.

Descubierto el pastel, solo quedaba esperar alguna explicación de la cadena pública, que ante el desconcierto generalizado de su audiencia, se excusó argumentando que nunca había asegurado textualmente que se tratase de un robot. El típico «yo no he sido» que diría un niño tras consumar la travesura. Los organizadores del foro, conscientes de la pésima imagen que estaban proyectando, decidieron pedir disculpas en su web. «Nunca quisimos mentir ni pasar el robot como real. Lo sentimos».