GENTE AL SOL Con el brócoli por testigo

Las dos reinas y las pequeñas Leonor y Sofía observan el género de una pescadería del Mercat de l'Olivar. :: EFE
/
Las dos reinas y las pequeñas Leonor y Sofía observan el género de una pescadería del Mercat de l'Olivar. :: EFE

Doña Letizia y la Reina emérita escenifican su buena relación visitando un mercado de abastos en Palma junto a Leonor y Sofía

ARANTZA FURUNDARENA

En una de las asas de cuero del capazo que doña Letizia lució ayer en Palma podía leerse, pirograbada, una inscripción singular: 'The Borbons'. Tal cual. Como si fuera el título de una teleserie (tipo 'The Borgias'), una exclusiva marca de moda o el sello de un clan... Aunque en realidad se trata de un perfil de Instagram consagrado a los fans de la Familia Real. Y algo de todo eso tuvo el paseo que las dos reinas se dieron a media mañana de ayer por un par de mercados palmesanos. Fue un nuevo capítulo en la comentadísima relación entre suegra y nuera, concretamente, el de la reconciliación definitiva. Y muy cerca del escenario donde se produjo en Semana Santa el presunto desencuentro. Hubo marca (de la Casa), al programar una aparición de corte espontáneo y ligero, pero medida y cargada de significado. Y supuso al mismo tiempo toda una declaración de principios para acallar rumores de desunión con un mensaje nítido y sin fisuras, que venía a ser: Nosotros, 'The Borbons', somos una piña.

La ola de calor que asfixia parte de la península ha comenzado a notarse también en Mallorca. Y la Reina emérita decidió combatirla portando un práctico ventilador de mano. Vestida con un blusón estampado en tonos azules y verdes, pantalón blanco y abarcas menorquinas del mismo color, doña Sofía disfrutó de las atenciones de sus nietas Leonor y Sofía, que a cada momento la cogían cariñosamente de la mano o del brazo, mientras la reina Letizia, con un short blanco, sandalias de cuña alta y un top en rosa degradado, ofrecía explicaciones a sus hijas o hacía preguntas a los tenderos sobre los distintos productos a la venta.

Poco después de que el rey Felipe embarcara en el 'Aifos 500' desde el pantalán del Club Náutico para participar en la segunda jornada de la 37 Copa del Rey Mapfre, su madre, su esposa y sus hijas, todavía en Marivent, ponían rumbo al centro de Palma para recorrer un par de mercados de abastos. Fue un paseo de más de media hora, tranquilo, a paso lento, para que fotógrafos y cámaras pudieran dejar constancia mediática de la buena sintonía que reina entre las dos monarcas.

Una pescadera en lugar de venderles un rape les lanzaba besos

Primero recorrieron el Mercado Ecológico que se instala todos los martes y sábados en la Plaza de los Patines de Palma. Luego, se adentraron en el tradicional Mercat de l'Olivar, el centro de abastos mas grande, concurrido y turístico de la capital balear; un edificio de arquitectura regional que fue proyectado en 1914 y reinaugurado a principios de los años cincuenta. Muy en sintonía con el tipo de alimentación sana que practica la Familia Real, Sofía, Letizia y sus hijas recorrieron principalmente los puestos de pescado y mariscos, frutas y verduras.

Espíritu didáctico

La visita tuvo un carácter meramente didáctico, porque, lejos de hacer la compra del día, las dos reinas se limitaron a admirar la riqueza, tersura y variedad de género expuesto, saludar a los vendedores, explicar a las niñas las características del brócoli y del mango o las diferencias entre un lenguado y un rodaballo... Tampoco los tenderos fueron capaces de actuar como con el resto de los clientes. Algunos no salían de su asombro y otros sacaban el móvil para inmortalizar el momento. Como una expresiva pescadera que, en lugar de venderles un rape, se dedicó a hacer fotos a las cuatro ilustres visitantes y a lanzar besos con su guante de goma a Leonor y Sofía.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos