CONSUMO DE COLORESUna mancha en tonos verde, azul y gris

Cuando el holandés Arjen Hoekstra creó el concepto de 'huella hídrica' como el parámetro que mide todos los consumos y contaminación del agua dulce invertida en la cadena de producción de un bien de consumo, lo hizo clasificando el término en tres clases. Se habla así de la huella verde, la azul y la gris. La primera hace referencia al agua procedente de la lluvia, que humedece el suelo y se evapora o alimenta a las plantas. Es relevante para los productos agrícolas. La huella azul abarca al agua almacenada en ríos, lagos, embalses y acuíferos y que requiere una infraestructura para su uso en el riego, la industrial o doméstico. Y la gris es el caudal necesario para diluir los contaminantes que se vierten. Cada producto conlleva un porcentaje diferente de cada clase. En términos globales, la dieta meditarránea consume un 75% de huella verde, un 16% de azul y un 9% de gris. La americana, el 69%, 10% y 21%, respectivamente. En un cómputo más amplio, el mundo gasta un 74% de agua verde, un 11% de azul y un 15% de gris.

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