Sin cambio de rumbo

Don Juan Carlos, a bordo del nuevo 'Bribón' en aguas de Bayona el año pasado. :: afp/
Don Juan Carlos, a bordo del nuevo 'Bribón' en aguas de Bayona el año pasado. :: afp

La organización de la Copa del Rey de Vela da «por hecha» la participación de don Juan Carlosen la regata de Palma

ARANTZA FURUNDARENA

En el Real Club Náutico de Palma reina la calma chicha... O al menos eso aseguran. Allí la organización da por hecho que don Juan Carlos participará este año en la 37 Copa del Rey Mapfre de Vela, tal como estaba previsto desde hace meses. Esperan verlo por los pantalanes el 28 ó 29 de julio, fechas de los entrenamientos previos a la competición. La marejada desatada en los últimos días por las famosas filtraciones de las cintas de Corinna no parece suficiente para desestabilizar el barco clásico con el que el monarca emérito se batirá el cobre en la prueba náutica más importante del Mediterráneo, «y de Europa», precisa el director de comunicación de la regata, Alejandro Varela.

Ajeno al mar de fondo mediático, don Juan Carlos se presentó el domingo por la mañana en Sanxenxo (Pontevedra) para participar en una regata local, dentro del circuito nacional de la clase 6 metros, previa a la Copa del Rey de Palma. «Se mostró animado y relajado -relata un participante-. Y recibió aplausos a su llegada, pero si no salió del coche fue porque se recupera de una operación de rodilla y en la zona de los pantalanes no había otro lugar donde sentarse. De hecho, otros patrones, como él, esperaron también dentro de sus vehículos». El Rey emérito permaneció casi una hora en el coche, con la puerta abierta y charlando con otros tripulantes, a la espera de que se dieran las condiciones necesarias para navegar a vela. Finalmente, ante la ausencia de viento, la prueba quedó suspendida.

El regreso del Rey emérito es el plato fuerte de la competición mallorquina

Si de algo llevan presumiendo desde hace meses los organizadores de la 37 Copa del Rey Mapfre de Vela, que se celebrará del 30 de julio al 4 de agosto en aguas de Palma, es de que la regata de este año será la 'Copa de los dos Reyes'. Por primera vez, competirán como tales Juan Carlos y Felipe. En la última ocasión que participó el hoy monarca emérito, su hijo era todavía príncipe. Después de nueve años de ausencia, el regreso de don Juan Carlos, principal impulsor de una competición náutica que hoy figura entre las más importantes del mundo, se presenta como el auténtico plato fuerte de la regata. Y no hay previsión de cambio de rumbo.

Patronear recostado

El Rey emérito regresa con un barco que lleva el mismo nombre que el que le convirtió por cinco veces en campeón de Mallorca, el 'Bribón'. Pero de concepto y factura muy diferentes. El velero clásico que ahora patronea don Juan Carlos pertenece a la clase '6MR', tiene 12 metros de eslora y es una unidad previa a la Segunda Guerra Mundial, que ya compitió en clase olímpica entre los años 30 y 50. Gracias al 'desembarco' de esta nueva clase de veleros, 14 unidades entre clásicos y modernos, la Copa del Rey Mapfre vuelve a batir el récord de participación, con 154 barcos inscritos, frente a los 140 del año pasado. Y tripulantes de 26 nacionalidades.

El '6MR', también llamado 'seis metros', tiene además una característica peculiar que lo ha convertido en el velero ideal para el Rey emérito, y es que, como patrón, le permite gobernar el barco como si estuviera recostado en un taburete alto, sin necesidad de permanecer de pie ni verse expuesto a un movimiento que pudiera dañar su rodilla. Don Juan Carlos parece haber encontrado un nuevo trono en el mar y en Palma están convencidos de que en agosto acudirá a defenderlo.

 

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