BOTELLAZO

ARANTZA FURUNDARENA

Shakira debe de estar entonando estos días el 'Mú mal, mú mal, mú mal' de Rosalía... Pero contra Hacienda. La Hacienda del Estado español, como explica en un comunicado. ¿Ha dicho Estado? Temo que la colombiana Shakira se nos esté haciendo 'indepe'. De hecho, presenta síntomas. Durmiendo en Barcelona, comiendo en Barcelona, yendo a la peluquería en Barcelona y al gimnasio en esa misma ciudad, ella creía estar en otro lugar... No en la Catalonia soñada por Torra y otras víctimas del 'delirium tremens' soberanista, no. En un paraíso todavía mejor (si cabe), las Bahamas. La cantante no es la primera, ni me temo que será la última, que mientras reside en Cataluña no cree estar viviendo en España. Esa patología de la percepción allí ya es casi epidemia y puede que 'Shaki', como cariñosamente la llama su marido, la haya contraído por contagio del propio Gerard Piqué.

Dice Shakira que Hacienda se está cebando con ella. Que la persigue. Que se siente víctima de un «atropello recaudatorio». Artur Mas no lo habría expresado mejor. Aunque la cantante en particular sospecha que en su caso el fisco la está utilizando como ejemplo, para amedrentar al contribuyente medio y apartarlo de la tentación de evadir. Francamente, no creo que ningún ciudadano que viva de un sueldo pueda verse reflejado en alguien como Shakira, que después de abonar más de veinte millones de euros a Hacienda por una deuda anterior sigue llevando un ritmo de vida digno de Bill Gates.

Una mujer capaz de pagar esa cantidad de millones sin despeinarse (¡que nos dé la marca de su laca!) puede vivir donde le dé la gana. Incluso en tres o cuatro países a la vez. Lo que pasa es que aquí lo que acogota no es el 155 sino el 183. Es decir, los 183 días que basta con residir en un país como España para estar obligado a tributar en él. A Shakira es fácil imaginarla desayunando en Madrid y cenando en las islas Caimán, así que para despistar podría haber ido a la peluquería en Ginebra, donde hay un Llongueras. Y de paso, ya una vez en Suiza... En fin, me sorprende que lo que haya delatado a la cantante sea su asiduidad a una peluquería. Entre el rubio de botellazo y la raíz que suele llevar yo pensaba que se teñía ella en casa.