Las dos brujas

Las dos brujas
ROSA BELMONTE

Hay unos productos de limpieza llamados 'Las tres brujas'. Cuando Pedro Sánchez dice en Pinos Puente que hay que frenar a «las tres derechas» se refiere a las tres brujas malvadas. Aunque esas brujas tienen vocación de limpiar y desinfectar. Lo de Sánchez es de cuento. Con brujas reales o imaginarias. No mientan, no mientan. Y mientras, saca en un debate esa carta de un particular atribuyéndosela a Vox (y a PP y Ciudadanos) sobre una supuesta lista negra de los trabajadores que luchan contra la violencia de género en Andalucía. Nos asusta con los millones de niños pobres que tenemos y cinco minutos después dice que España es el mejor sitio para nacer.

Aunque Iván Espinosa de los Monteros se parece más (por esa barba donde vive gente seguramente no progre), Sánchez actúa a veces como Ronald Blum (Michael Sheen), el abogado de 'The Good Fight' que sostiene que el que cuente la mejor historia se llevará el dinero y la gloria. Blum admira la belleza de una mentira bien contada. Pero hay mentiras contadas muy mal. Hasta lo de sacar trastos tiene su técnica. Todos esos gráficos, fotos con marco… Lo mejor, la carta de dimisión que Inés Arrimadas le dio a Sanchís en el debate del miércoles en TV3, ese al que Cayetana Álvarez de Toledo se presentó con un jersey amarillo. Lo de 'ella llevaba un jersey amarillo' es como de película de Ford. Aunque aquí 'She wore a yellow ribbon' se titule 'La legión invencible'. John Wayne tiene que luchar contra los cheyennes. Cayetana, contra los separatistas. La carta de dimisión al imputado director de TV3, al que Cayetana ya había cantado las cuarenta, más que carta era tarta de dimisión. Tenía que haber ido Payasín, el de 'Gran hermano', aunque para payasín, Rufián. Hay que ver qué catalán más espantoso habla, se entiende todo. Pero es muy gracioso. Reprochó a Cayetana (en TV3, en un debate con candidatos por Cataluña al Congreso) que no dejara de hablar de Cataluña. Hombre, cuando podían estar hablando de Heidegger. O de 'Supervivientes'.

A TV3 le fue bien en audiencia en un debate en el que Cayetana e Inés volvieron a ser las brujas españolas entre catalanistas. La legión invencible en los debates. Ya sabemos que eso no se traslada necesariamente a los votos, pero el espectador lo agradece. El programa fue lo más visto del miércoles en su ámbito de cobertura, pero quedó muy lejos de las audiencias, también en Cataluña, de los debates de RTVE y Atresmedia. Lo de la audiencia residual de TV3 que Cayetana ya les ha dicho en sus morros cuando ha ido a otros programas tiene un nuevo ejemplo. Las dos brujas son de dos de las derechas y se bastan solas para dejar en evidencia a cualquiera.