Vox apoya la reforma fiscal de Moreno pese a su enfado

Mantiene aun así la amenaza de tumbar el presupuesto andaluz si Casado no pide disculpas por situarlos en la «extrema derecha»

CECILIA CUERDOSevilla

El PP andaluz trató este jueves de minimizar daños tras el cambio de rumbo iniciado por el líder de la formación, Pablo Casado, al desvincularse de Vox y calificarlos de «extrema derecha», unas palabras que el partido de Santiago Abascal se apresuró a tildar de «ofensa gratuita» y que tuvieron como consecuencia colateral la amenaza de no sentarse siquiera a negociar los presupuestos de Andalucía con PP y Ciudadanos, que necesitan el apoyo de esta formación para sacarlos adelante. Poco más tarde, sin embargo, demostraban que iban de farol y que comparten el enfoque de ciertos asuntos, ya que votaron a favor de la bajada de impuestos anunciada por el presidente Juanma Moreno pese a considerarla «mínima y ridícula».

Fue el portavoz parlamentario de Vox, Alejandro Hernández, quien a primera hora del jueves lanzó la advertencia. «No es razonable -dijo- sentarse a negociar con quien nos insulta y le da una patada a la silla a la que nos habían invitado». Hernández argumentó que las críticas de Casado son «gasolina al fuego» de lo que consideran incumplimientos del acuerdo de investidura suscrito precisamente por la cúpula nacional de los populares. «Si entendemos que el PP y Cs faltan a la letra y al espíritu del acuerdo que firmamos, y encima a eso se le suman estas descalificaciones gratuitas de Casado, ahora estamos cerrados a negociar el Presupuesto», insistió.

El portavoz de Vox quiso aprovechar así la ventaja que da saberse socio indispensable para el Gobierno autonómico. «Si el PP-A y Cs no aprenden matemáticas no es cuestión nuestra», remarcó en alusión a la dificultad de sacar cualquier propuesta adelante solo con los 47 escaños del ejecutivo frente a los 50 que suman PSOE y Adelante Andalucía. Como compensación, reclamó una disculpa pública de Casado.

Interlocutor válido

Desde el PP andaluz, se apresuraron a separar la estrategia de campaña de la acción de gobierno. Fue el portavoz del Ejecutivo y hombre fuerte de Moreno en el partido, Elías Bendodo, quien trató de templar los ánimos llamando a «preservar la estabilidad política de Andalucía por encima de todas las cosas». Bendodo afirmó que Vox es un «interlocutor perfectamente válido» . «Y -añadió- lo va a seguir siendo». Además, negó que las palabras de Casado tuvieran ánimo ofensivo. «Vox es al PP lo que Podemos es al PSOE y cada uno tiene derecho a estar ubicado donde considere oportuno», adujo.