El PSOE presiona a UP a facilitar su apoyo tras el acuerdo con el PR+

Los representantes del PR+ y PSOE, Raquel Recio y Francisco Ocón. / Justo Rodriguez

Ocón mantiene como línea roja un gobierno regional monocolor y censura el cambio de criterio de la coalición que encabeza Raquel Romero

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

PSOE y PR+ han ratificado el acuerdo entre ambas formaciones para facilitar el gobierno municipal allá donde la suma facilite la Alcaldía y que se materializará por lo tanto en Logroño, Haro, Nájera, Villamediana, Navarrete, Cenicero, Torrecilla sobre Alesanco, Tricio, San Román y Gimileo (en estos tres últimos casos, con la vara de mando para los regionalistas).

Como han especificado el secretario general de los socialistas, Francisco Ocón, y la secretaria de Organización del PR+, Raquel Recio, el pacto contempla la incorporación en los gobiernos municipales de los ediles regionalistas, aunque todavía no se han concretado qué concejalías ocuparán. Una circunstancia que también afecta al presidente de la formación, Rubén Antoñanzas, que entrará así en su condición de concejal electo en el ejecutivo de la capital que llegue a conformar Pablo Hermoso de Mendoza a falta de la decisión final que adopte Unidas Podemos.

Ocón se mostró en este sentido abierto a que también José Manuel Zúñiga y Amaya Castro participen en ese equipo, pero no así en el virtual gabinete de la comunidad autónoma con Concha Andreu como presidenta. «Nuestra posición desde el inicio ha sido un gobierno monocolor con acuerdos programáticos y de estabilidad», ha subrayado Ocón para mostrar su sorpresa por el cambio de criterio en Unidas Podemos, que inicialmente ofreció su apoyo incondicional al PSOE para materializar el cambio en el Palacete y ahora exige ostentar alguna Consejería. «Ellos tienen que explicar por qué se cambiaron los integrantes de su comisión negociadora y el lunes se dijo una cosa para afirmar otra a los pocos días», ha dicho para, a preguntas de la prensa, sospechar que el giro obedece a una estrategia nacional de la coalición. «Quien vino -Kiko Garrido más dos representantes del partido de Madrid- no estaba pensando en los intereses de La Rioja», ha afirmado para subrayar a renglón seguido su disposición a que Unidas Podemos entre en la Mesa del Parlamento de La Rioja pese a haber obtenido sólo dos escaños.

Aunque no ha cerrado completamente la puerta a Cs, el dirigente socialista ha reconocido difícil la opción de coligarse con el partido naranja a nivel autonómico. No así en ayuntamientos como Lardero, donde el partido es decisivo «y nos gustaría llegar a un acuerdo».