Mujeres y hombres y viceversa

Miguel Ángel Rodríguez Neila, junto con el arco y el escudo de Bobadilla. / JUSTO RODRÍGUEZ
Miguel Ángel Rodríguez Neila, junto con el arco y el escudo de Bobadilla. / JUSTO RODRÍGUEZ

Cuatro hombres del PP se enfrentan a cuatro mujeres del PSOE (y una más del PR+) en Bobadilla | ¿Ha estallado una guerra de sexos en el pueblo? Los candidatos insisten en que todo ha sido una casualidad

Pío García
PÍO GARCÍALogroño

Los cronistas llegan al pueblo a mediodía. Un sol espléndido -amarillo, veraniego y feliz- reina en el firmamento. El cielo parece pintado por un niño. Todavía no hace demasiado calor y una pequeña brisa, casi marítima, juguetea con los chopos del Najerilla. Al otro lado del río se levantan unos montes hermosos, llenos de árboles verdes y apretados. Las antiguas escuelas, sin niños desde hace tiempo pero todavía firmes, se apoyan en unos coquetos soportales que ahora ofician de cochera.

Las calles parecen desiertas. Antes de comenzar sus pesquisas, los cronistas deciden entrar en el bar Pura a tomarse un cortado. A la entrada del local, sobre el cristal de la puerta, han pegado un cartel. Pone: «En este bar se atienden cazadores, pescadores y todo tipo de embusteros». Quizá, aunque eso no lo dice, también quepamos ahí los periodistas y los políticos. El fotógrafo deja la cámara sobre una mesita y el redactor hace lo mismo con su cuaderno y su bolígrafo. La camarera sirve los cafés y entabla algo de conversación. En este momento entra en el bar, expansivo y sonriente, Miguel Ángel Rodríguez Neila, alcalde del lugar y candidato del Partido Popular.

- Os había visto llegar -anuncia.

El problema de las listas

Los cronistas están hoy en Bobadilla porque han reparado en una curiosidad: cuatro hombres del PP se enfrentan en las urnas contra cuatro mujeres del PSOE. Una tercera candidata, Águeda Peregrina, del PR+ (que ha declinado participar en este reportaje), completa el menú de opciones disponibles. Suena a guerra de sexos o a programa de Telecinco. «Qué va -dice Miguel Ángel-. La verdad es que un poco sí que llama la atención, pero ha sido todo fruto de la casualidad».

Miguel Ángel lleva 16 años de alcalde, aunque antes ya había sido concejal. «El problema con las listas es que cada vez cuesta más encontrar gente para hacerlas. De palabra es fácil apoyar, pero dar el DNI para poner ahí tu nombre... ¡Eso es otra cosa!», advierte.

La paridad, requisito no exigible en los municipios más pequeños

La ley electoral prescribe que en las candidaturas a las elecciones locales «deberán tener una composición equilibrada de mujeres y hombres, de forma que en el conjunto de la lista los candidatos de cada uno de los sexos supongan como mínimo el cuarenta por ciento» (artículo 44 bis). Sin embargo, el artículo 187 de la misma ley establece una excepción: «Lo previsto en esta ley no será exigible en las candidaturas que se presenten en los municipios con un número de residentes igual o inferior a 3.000 habitantes». Además, en el caso de los municipios con menos de 250 habitantes, las listas son abiertas, de manera que el elector puede elegir los candidatos que prefiera, sean del partido que sean. Como Bobadilla tiene 104 residentes y le corresponden cinco concejales, los votantes pueden tachar hasta un máximo de cuatro nombres.

Su rival en las urnas, Encarnación Lejárraga, una independiente que se presenta por el PSOE, tampoco cree que el enfrentamiento hombres/mujeres en las candidaturas tenga la menor relevancia: «A mí me parece normal; no le veo nada raro. Ni siquiera creo que en el pueblo se esté comentando eso. Todos los vecinos me han visto trabajar por Bobadilla los últimos años y no creo que a nadie le haya sorprendido que me presente».

Encarnación forma parte de la asociación cultural Peñalta y es la primera vez que se presenta a unas elecciones. «Simplemente, creíamos que se podían hacer más cosas para el pueblo y por eso me animé a dar el paso».

Encarnación Lejárraga, candidata por el PSOE

Ni Encarna ni Miguel Ángel creen que al final vaya a haber una división de votantes por sexos. «Eso no va a pasar», zanja Lejárraga. Y Miguel Ángel recuerda que en los municipios como Bobadilla (menores de 250 habitantes) las listas son abiertas, así que el elector no tiene por qué votar a todos los candidatos de un mismo partido: «Es como en el Senado -ejemplifica-, uno puede tachar los nombres que prefiera». Así que el Pleno resultante no tiene por qué ser homogéneo, ni ideológica ni sexualmente.

Miguel Ángel quiere repetir en la Alcaldía para continuar con los proyectos que tiene en marcha, aunque puntualiza: «En los pueblos se trata de trabajar día a día, pero no se puede prometer nada. Igual prometes algo, surge un imprevisto y le tienes que dedicar todo el dinero disponible». Confiesa que estuvo a punto de dejarlo al poco de coger la vara de mando en el año 2003. «En el 2005 me dije: o cambio o lo dejo. Porque me iba a tomar algo al bar y aquello parecía la oficina municipal. Un alcalde es alcalde 24 horas, pero hay que saber dejar los problemas en el Ayuntamiento», reflexiona.

Bobadilla elegirá a sus cinco concejales el 26 de mayo. Cuatro hombres por un lado, cuatro mujeres por otro, y otra más de propina. «Ni hombres ni mujeres. Lo importante es que lo hagan bien», zanja la camarera del bar Pura.