Los votos en blanco de C's permiten que la vara del alcalde se quede en manos de Portillo

Óscar Eguizábal y Antonio Domínguez bromean con Óscar Moreno, de IU, sobre la camiseta de éste. :: i. Á.,/
Óscar Eguizábal y Antonio Domínguez bromean con Óscar Moreno, de IU, sobre la camiseta de éste. :: i. Á.,

El regidor prometió buscar el «diálogo» en el pleno de investidura, en el que la socialista Elisa Garrido se llevó la mayoría de los votos

ISABEL ÁLVAREZ

Todo se desarrolló de acuerdo a lo pactado. El popular Luis Martínez-Portillo fue investido alcalde a mediodía de ayer con el apoyo del PP y gracias a los votos en blanco depositados por los dos concejales de Ciudadanos, Ana Pellejero y Rubén Jiménez. Martínez-Portillo afronta a partir de ahora un gobierno en minoría, después de haber ejercido de regidor con una mayoría absoluta durante parte de la pasada legislatura, tras la salida de Javier Pagola.

Ahora, con la nueva composición del Consistorio (9 concejales del PP, 8 del PSOE, 2 de C's, 1 del PR+ y 1 de IU) tendrá que conseguir un mayor consenso para gobernar. «Está claro que el PP va a tener la necesidad de hablar con otras fuerzas políticas para llegar a acuerdos que permitan la gobernabilidad de Calahorra», declaraba al respecto, ya como alcalde, ante los medios de comunicación.

También en el discurso de investidura, en el que tuvo palabras de agradecimiento tanto para los concejales de su grupo que ya no estarán esta legislatura como para los de PSOE, dijo ser «consciente» del nuevo escenario político que acaba de abrirse y que le obliga a tener en cuenta que «no hay un sólo programa».

Y es por eso que se compromete a tener su despacho «abierto al diálogo». El regidor calagurritano dijo asumir el cargo con «honor» y con el «sacrificio» que supone «servir a todos los ciudadanos».

Martínez-Portillo recibió la vara del alcalde, a pesar de que la socialista Elisa Garrido fue la concejala que más apoyos recibió para ocupar la Alcaldía: los nueve de su grupo, más el de los ediles de IU y el PR+, con los cuales sumó diez votos. Al no conseguir una mayoría absoluta (12 votos), fue proclamado nuevo alcalde de Calahorra Luis Martínez-Portillo al encabezar la lista más votada en las elecciones y que según la ley es la que debe gobernar en el caso de que no se logre una mayoría absoluta de votos.

Elisa Garrido lamentaba no haber accedido a la Alcaldía de Calahorra, pese haber sido votada por la mayoría de los grupos. «El PP ha perdido por primera vez después de mucho tiempo», subrayaba. «Lo que deja claro el sentir popular de la ciudad», matizaba en declaraciones a los periodistas Garrido, quien, por otra parte, dudaba de la búsqueda de consenso que había prometido minutos antes Martínez-Portillo. Garrido recordó que en la pasada investidura el regidor hizo este propósito y «los hechos demostraron que mentía».

Las anécdotas de los concejales

El consenso entre todos los partidos es el objetivo de Ciudadanos. Su portavoz Ana Pellejero, muy cuestionada entre la oposición por haber facilitado la gobernabilidad al PP, pidió calma para demostrar la política que defiende. «Las cosas se van a ver con el tiempo» y «no van a ser cuatro años de lo mismo», aseguró en el salón de plenos, que se quedó pequeño ante la gran cantidad de público que siguió una sesión de investidura en la que no faltaron las anécdotas.

La primera la protagonizó la concejala del PP, Rosa Ortega, cuando se quedó en blanco durante su juramento. Luis Martínez-Portillo, a quien tenía al lado, salió al quite y la concejala pudo continuar. Los nervios también se apoderaron del edil más joven de la Corporación, el socialista Esteban Martínez, quien en su condición de secretario de la mesa de edad tenía que abrir los sobres en la votación del alcalde. Pero las manos le temblaban tanto que se le hacía muy difícil sacar las papeletas. Aun así, el joven, que se estrena en el Consistorio, no perdía su sonrisa.

Óscar Moreno, de Izquierda Unida, protagonizó otra de las anécdotas al hacer referencia a su condición de «comunista y republicano» y «partidario de un estado federal, solidario y laico» en su toma de posesión como concejal. Moreno también marcó distancias con el resto en su vestimenta para la investidura. El edil de IU prefirió cambiar el traje y la corbata por una camiseta con los colores de la bandera de la república y el eslogan del 15-M 'El miedo ha cambiado de bando'.

Y todo fue seguido en el salón de plenos por la atenta mirada de dos históricos del PP y del PSOE en Calahorra. El exalcalde Javier Pagola, ahora senador, que vio cómo después de 20 años su partido perdía en un pleno de investidura, y la del presidente del PSOE en La Rioja, José Ignacio Pérez. Carlos Cuevas, secretario general del PP, tampoco faltó.