La Unión Europea se bloquea en la aplicación de la 'tasa Google' a las tecnológicas

SALVADOR ARROYO

bruselas. La primera reunión formal de los ministros de Economía y Finanzas de los 28 (Ecofin) que tuvo sobre la mesa el impuesto a las multinacionales digitales acabó sin un acuerdo. El gravamen de la publicidad 'online', los servicios de intermediación, así como los ingresos procedentes de la venta de datos, lo que se conoce como 'tasa Google' y que se haría extensiva a otras plataformas para conseguir incrementar los ingresos públicos, continúa sin definirse.

Los 28 están de acuerdo en que lo más conveniente sería una solución a nivel global, en el seno de la OCDE, sobre la que se trabaja desde hace meses. Pero dado que podría dilatarse hasta dos años, se apuesta por una formulación legal transitoria para la UE. Y a lo más concreto que se llegó ayer es a intentar conseguir un acuerdo que satisfaga a todos los Estados del club antes de que acabe el año.

La Comisión, que plantea para las multinacionales una carga impositiva del 3%, trabaja con ese calendario. La ministra de Economía, Nadia Calviño, señaló que habían valorado formular lo que identificó como cláusula 'sunset' (puesta de sol, en inglés) que, en síntesis, prepararía la futura legislación para integrar las pautas que se decidan a nivel global una vez se llegue a ese horizonte.

España no quiere que el impuesto entre en vía muerta, sino pisar el acelerador. «Apoyamos la solución global, en su defecto la europea, pero hay que avanzar rápido» en la normativa para adaptar el sistema fiscal comunitario «a la realidad del siglo XXI». Y no es el único país que lo suscribe. «Veremos si no hay otros que también deciden hacerlo si no se produce un acuerdo en el plazo que nos hemos fijado». Es el caso de Italia, Bélgica, Austria, Portugal, Grecia, Bulgaria, Polonia, Reino Unido, Luxemburgo, Letonia, Eslovenia, Eslovaquia, Rumanía y Hungría. Ninguno quiere frenar. Aunque hay mucha heterogeneidad por países.

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