El Gobierno destinará 2.000 millones de euros a reducir diez puntos la tasa de paro juvenil

El Gobierno destinará 2.000 millones de euros a reducir diez puntos la tasa de paro juvenil
Reuters

Más de la mitad del presupuesto del plan de choque se dirige a formar a casi medio millón de jóvenes

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Los jóvenes han sido uno de los colectivos más perjudicados por la crisis económica y, pese a que la tasa de paro ha caído en más de 20 puntos desde el máximo alcanzado en 2013 (57%), la precariedad y la baja remuneración de sus empleos son desgraciadamente el pan de cada día. Además, la presencia de menores de 30 años en el mercado de trabajo es un bien bastante escaso y ha pasado de representar el 23,9% del empleo en el primer trimestre de 2007 al 13,4% en ese mismo periodo de 2018, según datos extraídos de la EPA.

Por eso, tras el Plan Director por un Trabajo Digno puesto en marcha el pasado verano, el segundo gran proyecto es el Plan de Choque por el Empleo Joven, que, después de haberse modificado en más de veinte ocasiones, fue adoptado hoy en la Mesa del Diálogo Social donde están representados el Gobierno, los sindicatos y la patronal, y que será aprobado el viernes seguramente en Consejo de Ministros. A este plan se va a destinar una partida de 2.000 millones de euros en los próximos tres años – periodo en el que estará vigente– , más de la mitad para formar a este colectivo.

El principal objetivo que persigue es reducir el alto nivel de desempleo juvenil, concretamente diez puntos en estos tres años, puesto que la tasa de paro de los menores de 25 años todavía se sitúa en el 33,6%, más del doble de la media europea. Para ello, se pondrán en marcha un total de 50 medidas que se articulan en seis ejes: orientación, formación, oportunidades de empleo, igualdad de oportunidades en el acceso a un puesto, emprendimiento y, por último, mejora del marco institucional.

Pero el reto no es solo encontrar empleo para 168.000 jóvenes que en la actualidad están en paro, sino además – dentro del compromiso del Ejecutivo de mejorar la calidad del empleo– incrementar cada año un 15% el número de contrataciones indefinidas, de forma que en el conjunto de los tres años de vigencia se alcancen los 2,9 millones de contratos fijos. Se pretende además aumentar la tasa de actividad hasta el 73,5% para las personas con edades entre 20 y 29 años, así como reducir en un 20% la actual brecha de género en las cifras de paro registrado, que se situaba en octubre en 45.500 mujeres más.

Para tratar de lograr estos objetivos que el Gobierno considera «medidos» y «realistas», la primera medida que contempla el plan es contratar a 3.000 orientadores «debidamente formados», que prestarán una «adecuada atención individualizada» a los jóvenes para que encuentren un puesto de trabajo y realizarán además un seguimiento permanente de su itinerario de inserción. A su vez, se incorporarán 110 mediadores juveniles para abordar la problemática de los segmentos que estén en riesgo de exclusión y se creará una ventanilla única centrada en atender a los jóvenes.

'Estatuto del becario'

Otra de las medidas 'estrella' que contempla es la elaboración de un'Estatuto del Becario' para regular los derechos de los trabajadores en prácticas y evitar la utilización de la figura del 'falso becario', para lo que contará con la «atenta» vigilancia de la inspección del trabajo.

Una de las novedades que se incluyen es un programa para el retorno de los jóvenes que se vieron obligados a emigrar con la crisis al no encontrar una oportunidad en el mercado laboral español y contempla reformas para mejorar la Garantía Juvenil, el programa europeo que tiene una eficacia cuestionable.

Así, casi una tercera parte de esos 2.000 millones de euros se destinará a incentivar la contratación y la creación de empleo, para lo cual se incluyen otras medidas tales como apostar por las Escuelas Taller, apoyar convenios de colaboración con pymes y micropymes, impulsar el contrato relevo y el de formación y aprendizaje, o evaluar y revisar el actual marco de incentivos y ayudas para la contratación de calidad y el emprendimiento. Concretamente, se presupuestan 165 millones para las bonificaciones del contrato de formación y aprendizaje y 375 millones para el fomento del trabajo autónomo.

La CEOE se suma al acuerdo

La formación juega un papel clave en este plan, que pretende conseguir que al menos un 43% de los desempleados jóvenes (unas 100.000 personas) que no tienen estudios de Educación Secundaria se instruyan en lengua y matemáticas. A su vez, otros 80.000 se formarían en competencias lingüísticas, al menos 225.000 en competencias digitales y otros 40.000 en competencias de sectores estratégicos. Así, su objetivo es dar formación a casi medio millón de jóvenes para que tengan mayores oportunidades de acceder al mercado laboral y para ello dedica más de la mitad del presupuesto total: 1.138 millones.

La secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, considera que se trata de un plan «ambicioso» que confían en que obtenga «pronto» «palpables resultados». No lo veía así la CEOE, que se había negado hasta última hora a dar su visto bueno a este proyecto, alegando que, aunque hacen faltan mecanismos para solventar el desempleo juvenil, «este plan en concreto no va a conseguir crear más empleo». Finalmente, sí lo ha suscrito.

 

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