El tirón del consumo hace aguantar en otoño a la economía ante la desaceleración exterior

Varias personas buscan prendas de vestir en una de las tiendas de una cadena de distribución textil. :: B. saenz de castillo/
Varias personas buscan prendas de vestir en una de las tiendas de una cadena de distribución textil. :: B. saenz de castillo

El PIB mantiene tanto su crecimiento trimestral en el 0,6%, como el anual al 2,5%, a pesar del frenazo de las exportaciones

EDURNE MARTÍNEZ MADRID.

La economía española aguanta un trimestre más con un crecimiento del 0,6%, lo mismo que en los dos anteriores. A pesar de que las exportaciones han entrado en tasas negativas, el consumo de los hogares y el gasto de las administraciones vuelven a coger la fuerza necesaria para mantener el ritmo de crecimiento, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Así, aunque los mercados europeos se han ralentizado, la actividad en España aguanta en el tercer trimestre y encadena así veinte trimestres de crecimiento ininterrumpido. Pero la política proteccionista se nota en los datos ofrecidos ayer por el INE. La demanda externa -exportaciones- descendió fuertemente su avance anual del 2,3% al 0,4%. Las importaciones, por su parte, bajaron del 5,2% al 2%. Y a nivel trimestral las exportaciones entran por primera vez en tasas negativas desde 2013 retrocediendo un 1,8%.

¿Cómo logra mantenerse entonces la economía? Sobre todo por el tirón que ha dado de julio a septiembre la demanda interna, pero también por el mayor gasto de las administraciones. Y es que el consumo de los hogares aceleró cinco décimas su crecimiento hasta el 0,6% a pesar de que la inflación sigue en tasas elevadas y teóricamente recorta el poder adquisitivo de las familias. Por su parte, el gasto público subió siete décimas hasta el 0,8% frente al 0,1% del trimestre anterior y encadena siete trimestres de alzas debido, en gran medida, a las revalorizaciones de las pensiones y la subida de sueldos de los funcionarios. La inversión se desacelera aunque sigue registrando una subida del 1% trimestral, muy por debajo del 3,5% del trimestre anterior.

Por el lado del empleo, los puestos de trabajo crecen este trimestre un 0,7% a tiempo completo, una décima menos. Así, en los últimos doce meses el empleo crece a un ritmo constante del 2,5%, lo que significa unos 450.000 empleados más a tiempo completo. Los salarios, además, suben un 1,1% este trimestre.

La construcción sigue creciendo con fuerza y avanza un 1,8% (7,2% en tasa anual), mientras que la industria entra en tasas negativas con una pérdida del 0,5% y una tasa anual que se queda en el 1,3%. Este cambio de ritmo es muy importante ya que el sector industrial crecía al 6% en el tercer trimestre de 2016 y un año después lo hizo al 4%, para frenarse ahora hasta el 1,3%. Las peticiones de un plan de reindustrialización se acumulan sin que lleguen a término con ningún Gobierno al tiempo que el sector se queja por sus altos costes como el energético, que ha hecho que algunas fábricas lleguen a cerrar, como ha argumentado la de Alcoa recientemente. En cambio el turismo sube un 0,9% frente al 0,5% del trimestre anterior, pese a la menor llegada de turistas a España.

Estimular el crecimiento

Las reacciones de los distintos organismos ante los datos del INE no sorprenden. La CEOE alerta en un comunicado de que la caída de la productividad y el aumento de los costes laborales «pueden frenar el crecimiento y la creación de empleo», unido también a una mayor incertidumbre. Eso sí, reconoce que la economía continúa creciendo a ritmos «notables» dentro de Europa (0,6% en España frente al 0,2% de la eurozona), aunque de forma más «desequilibrada» por el debilitamiento de las exportaciones.

Por su parte, UGT reclama que se aproveche la fase expansiva para implementar «políticas de calado» que favorezcan un nuevo modelo «más equilibrado y sostenible». Las cifras son «positivas» pero con datos «preocupantes» como el «desplome» del crecimiento de la industria, el sector que aporta «mayor solidez productiva» a un país, y que genera el empleo de mayor calidad, por lo que aboga por implementar un Plan Estratégico para la Industria que permita elevar su aportación al 20% del PIB, desde el 16 % actual.

El Consejo General de Economistas (CGE), por su parte, publicó ayer su Observatorio Financiero del mes de octubre, en el que mantiene su previsión de crecimiento para este año en el 2,5% pero consideran que las medidas del Gobierno en «plena desaceleración» no estimulan el crecimiento. Por ello, rebaja una décima su previsión de PIB para el año que viene al 2,2%.

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