Del techo de gasto «se informa, pero no se vota»

El límite no financiero del 4,4% aprobado para el 2019 «no variará mucho» aunque se rechace la senda de déficit del Gobierno

E. MARTÍNEZ MADRID.

El techo de gasto es la parte más mediática de la senda de estabilidad presupuestaria que presenta el Ministerio de Hacienda. Es una partida económica de la que el Gobierno tiene la obligación de «informar» a las Cámaras, pero «no se vota». Así de clara fue la ministra Montero cuando explicó -tras su aprobación en Consejo de Ministros- de que el techo de gasto para 2019 será del 4,4%.

«Queremos puntualizar que el techo de gasto se informa, pero no se vota», aclaró, lo que les ha evitado un choque también con Podemos, que pedía un aumento de 15.000 millones de euros. Por el contrario, el que ya aprobó el Ejecutivo deja esa subida anual en 5.230 millones (tres veces menos), hasta llegar a 125.064 millones.

El techo de gasto es el límite no financiero al que pueden llegar las administraciones públicas: Estado, CC AA y Ayuntamientos, pues aquí queda excluida la Seguridad Social. Hasta 2012 solo se aplicaba a la Administración central, pero la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria lo amplió luego al resto.

El problema para el gabinete de Montero es que aunque no se vote, el techo de gasto se verá también afectado ante el rechazo de la senda de estabilidad. La Administración central tendría así un menor margen de déficit, aunque solo haya dejado para sí el 0,1% de la corrección al alza: «Solo 1.200 millones de los 125.000 millones del total».

Desde 2011 el techo de gasto ha tenido una andadura fundamentalmente negativa por la crisis. Mientras en los Presupuestos de 2011 ya bajaba un 7,7%; en 2015 lo hizo otro 3,2% e incluso un 4,1% en el reciente 2017. Solo en los del año pasado Rajoy lo subió un 1,3%. La cifra de este año triplica el alza del anterior Ejecutivo hasta el 4,4%.

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