Serra se escuda en el Banco de España con los sueldos de Catalunya Caixa

R. C.

Madrid. Narcís Serra, quien fuera presidente de Catalunya Caixa tras su paso por la política -donde fue ministro y destacado dirigente del PSOE-, declaró ayer que el Banco de España estaba al corriente de las retribuciones a la antigua cúpula de la entidad, por las que está siendo juzgado en la Audiencia de Barcelona junto a otros 40 altos cargos de la caja de ahorros catalana, también de su consejo. Añadió a ese respecto que ni el supervisor bancario ni el propio FROB, el órgano público que ha costeado los rescates bancarios, pusieron objeciones a los aumentos salariales aprobados en 2010.

En las tres horas y media que duró su declaración, se mostró «convencido» de que el Banco de España, e incluso la propia Generalitat catalana -que tenía competencias sobre las cajas de su comunidad-, conocían los polémicos incrementos. Defendió en cualquier caso que estas remuneraciones se ajustaban «a la media» del sector e incluso que eran «prudentes».

«Las decisiones de 2010 las tomamos con el apoyo del Banco de España, que nos veía fundamentalmente sólidos. No nos consideraba en absoluto en quiebra, sino que creía que podíamos superar la crisis», replicó Serra a las preguntas del fiscal sobre la justificación de pagar más a los responsables de una entidad cuyo rescate posterior tuvo un coste multimillonario para las arcas públicas, y de la que inspectores del supervisor ya advirtieron problemas en 2010.

Para justificar los aumentos retributivos concedidos por el consejo en 2010 al ex director general Adolf Todó y al exdirectivo Jaume Massana, Serra argumentó que cuando les fichó en 2008 para «cambiar el rumbo» de la caja pactaron su salario en «la media» del sector bancario, pero en lugar de hacerlo de golpe se subió «por etapas». De ahí los aumentos acordados dos años después, sostuvo.

No obstante, dijo que no tenía funciones «ejecutivas» ni tampoco «controlaba el rumbo» de la caja.

 

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