Rato y los condenados por las 'black' irán a la cárcel en diez días

J. A. BRAVO

madrid. Ya ha comenzado la cuenta atrás para que Rodrigo Rato ingrese por vez primera en su vida en prisión -en abril de 2014 llegó a estar detenido unas horas mientras la Agencia Tributaria y la Policía registraba varios inmuebles suyos en busca de pruebas sobre su presunto enriquecimiento ilícito-, y cuando lo haga probablemente pase al menos un año seguido privado de libertad antes de disfrutar de permisos.

Dispondrá de diez días hábiles para entrar en el centro penitenciario que elija -fuentes jurídicas apuntan a Soto del Real (Madrid), pero la decisión no la ha tomado aún-, una vez que la Audiencia Nacional le notifique mañana la sentencia del Tribunal Supremo sobre las polémicas tarjetas 'black', que en lo fundamental viene a confirmar la suya de febrero de 2017. Su pena es de cuatro años y medio de cárcel por un delito continuado de apropiación indebida.

En total, 15,5 millones de euros despilfarrados entre 1996 y 2012 con cargo a las arcas de Caja Madrid y Bankia, entidades que presidió -en la primera relevó a Miguel Blesa, también condenado pero fallecido el año pasado-, aunque la responsabilidad civil se queda en 12 millones al haber prescrito los primeros años. De que puedan satisfacerla, salvo que se acredite su insolvencia, dependerá en buena medida que más adelante el expolítico pueda ser clasificado en tercer grado y acceder así al régimen de semilibertad (solo dormiría en prisión de lunes a viernes). Y cumplir la mitad de la pena no sería, a priori, condición indispensable.

Lo mismo puede aplicarse a los otro 14 ex altos cargos de ambas entidades financieras condenados a más de dos años de cárcel por el mismo caso.

 

Fotos

Vídeos