El peso de UGT, lastrado por la crisis

La crisis, con 3,5 millones de empleos destruidos y dos polémicas reformas laborales, ha pasado factura en los últimos años a UGT y CC OO. Los dos principales sindicatos, que han perdido protagonismo e incluso en determinados momentos prestigio social, se han visto lastrados también por algunos casos de corrupción. Así, el número de afiliados en la organización dirigida por Pepe Álvarez se ha reducido en más de 213.000 en la última década, aunque también es cierto que desde 2016 está repuntando significativamente. En lo que va de año ya ha crecido un 2,5%.

De igual manera, el número de sus delegados sindicales ha ido cayendo de forma notoria: ha pasado de copar un 36,8% de cuota de poder en 2008 a un 32,6% en 2016. No obstante, ello es consecuencia también de la reforma laboral, que supuso un descenso en el número de representantes posibles a elegir.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos