El pacto salarial sí introducirá una cláusula vinculada a la inflación

Sindicatos y patronal ultiman un acuerdo que aboga por crear una prestación pública en caso de reducciones de jornada, al estilo alemán

L. PALACIOS MADRID

El pacto salarial para 2018 está a la vuelta de la esquina. Sindicatos, empresarios e incluso el propio Gobierno se han mostrado optimistas en lograr un acuerdo que el año pasado se resistió. Todo indica que puede cerrarse incluso «antes de fin de mes». Así lo manifestó este viernes el presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, que apuntó que está listo a «falta de muy poquitos temas». Por si acaso, UGT ya ha puesto a trabajar su maquinaria y ha iniciado los mecanismos para someter el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) a sus delegados, que tendrán que aprobarlo.

El texto del nuevo pacto salarial recogerá finalmente lo que fue el gran escollo para no firmarse en 2017: la cláusula de revisión salarial, que se activaría en caso de que la inflación supere el incremento pactado, para que en ningún caso los empleados pierdan poder adquisitivo, según informaron a este periódico fuentes cercanas a la negociación. Ésa era la línea roja de los empresarios, no volver a incluirla, puesto que estiman que cuando se eliminó ya se compensó por esto a los trabajadores. Sin embargo, como en toda negociación, han cedido unos y otros: la patronal accediendo a introducir en el texto que ambas partes acuerdan a instar a los negociadores de los convenios colectivos a introducir cláusulas de revisión, mientras los sindicatos se conforman con esta simple mención y no exigen una fórmula.

Con esto queda por cerrado el acuerdo en lo concerniente a salarios. Subirán en torno a un 2% con carácter general y otro punto adicional que dependerá de elementos como la productividad, el PIB o el empleo. Además, la gran victoria para los sindicatos es haber pactado un salario mínimo por convenio de 1.000 euros mensuales repartidos en 14 pagas, aunque el plazo para lograrlo es de tres años, el periodo de vigencia que tendrá este AENC, hasta 2020.

Ahora los flecos que faltan se centran en otros aspectos del mercado laboral. Hay tres puntos que están trabajando para introducirse en la negociación colectiva a modo de petición al Gobierno. El primero sería establecer un sistema al estilo alemán, para que en tiempos de crisis las empresas acudan al despido como última opción. Para ello, quieren buscar otras fórmulas como la reducción de jornada, pero de manera que vaya acompañada de una prestación que abone la Seguridad Social a cambio de recibir formación, de forma que los trabajadores no pierdan sueldo y, a su vez, se preparen para los nuevos tiempos, algo que ya se hace en Alemania.

Impulsar el contrato relevo

Otro asunto en el que trabajan es en solucionar el tema de la subcontratación, estableciendo unas normas para que estas empresas también se rijan por el convenio de empresa o del sector de referencia y no puedan rebajar los salarios a su antojo, algo que provoca situaciones de 'dumping'.

Asimismo, otro elemento que incluirán es fomentar el contrato relevo, un contrato que ahora apenas se usa por la legislación tan restrictiva que hay tras la reforma de 2012.

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