La OCDE rebaja casi a la mitad la previsión de crecimiento de la eurozona

El consumo es la palanca sobre la que se asienta la economía en España./R. Gutiérrez
El consumo es la palanca sobre la que se asienta la economía en España. / R. Gutiérrez

La inestabilidad política y comercial son los mayores riesgos a lo que se enfrentan todos los países, por lo que la organización pide reformas estructurales más «ambiciosas» para que la oportunidades lleguen a todos

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

El crecimiento de la economía mundial pende de un hilo. Si algunos de los riesgos que están planeando sobre ellos se llegan a materializar, se seguirá debilitando. La OCDE habla del mal momento para la economía global sin paliativos: «La expansión continúa perdiendo impulso por una mayor incertidumbre política, las tensiones comerciales persistentes y las continuas disminuciones en la confianza empresarial y de los consumidores», asegura la organización en su informe 'Perspectivas económicas' publicado este miércoles.

La OCDE concluye que el crecimiento de la economía mundial se desaceleró más rápidamente en 2018 hasta el 3,6%, lo que supone el ritmo más débil desde mediados de 2016 como reflejo de las «profundas recesiones» que se producen en algunas economías de mercados emergentes y la debilidad generalizada en los sectores industriales.

Por ello, la proyección del organismo para este año y el que viene es del 3,3% y 3,4% respectivamente ya que «los riesgos analizados continuarán aumentando», con revisiones a la baja en la mayoría de las economías del G20, aunque no dan en esta ocasión el dato de España. ¿Las causas? La alta incertidumbre política, las tensiones comerciales actuales y la mayor erosión de la confianza.

Y para la eurozona reduce en nada menos que ocho décimas su estimación de noviembre, el recorte más fuerte realizado desde el año 2009, tras el estallido de la crisis económica global. Así, desde el 1,8% que la OCDE preveía que creciera la zona euro hace apenas cuatro meses, al 1% que estima hoy.

Y el comisario europeo de Presupuestos, Günther Oettinger, no fue mucho más optimista en su visita a España del martes. Advirtió que una nueva recesión «no estará lejos» en caso de que las amenazas como una salida dura del Reino Unido llegan a cristalizarse. Y eso que a España no le irá mal a nivel institucional, ya que con los ingleses fuera del tablero, «España tendrá una voz más fuerte en el Parlamento, el Consejo y la Comisión», apuntó Oettinger, ya que pasará a ser el cuarto país más fuerte de la UE.

Es preocupante que, según los datos, la situación apenas mejorará en 2020, con un alza del 1,2% en la eurozona, lo que de nuevo significa cuatro décimas menos de lo que se había estimado hace cuatro meses.

Los más afectados: Alemania e Italia

De los países más potentes del euro, los más afectados por el debilitamiento de la economía mundial son Alemania, que solo crecerá un 0,7% este año, nueve décimas menos; e Italia, que entrará recesión en el -0,2% este año, un punto por debajo, y comenzará una tímida recuperación en el 0,5% en 2020, según las previsiones.

Incluso Francia se verá debilitada a pesar de estar menos expuesta a los vaivenes del comercio mundial. La OCDE estima un crecimiento del 1,3% tanto este año como en 2020, tres y dos décimas menos respectivamente de lo estimado en noviembre.

En cuanto a Reino Unido, la incertidumbre sobre las consecuencias de su salida de la Unión Europea lastran profundamente su economía, que solo crecerá un 0,8% este año, seis décimas menos de lo previsto, y el 0,9% el año que viene, dos décimas menos. Además, todo ello teniendo en cuenta que estas estimaciones están basadas en que el 'brexit' sea con acuerdo, por lo que una salida abrupta supondría una revisión a la baja de todos estos datos.

Si China cae, caerán todos

Además, no ayuda que el crecimiento de China se moderará hasta el 6% en 2020, que aunque sigue siendo fuerte supone un frenazo en la evolución del comercio. La OCDE advierte de que una desaceleración más aguda en China afectaría al crecimiento y las perspectivas comerciales «en todo el mundo».

Y a nivel político, la organización alerta sobre una salida dura de Reino Unido de la Unión Europea, que «elevaría sustancialmente» el coste para las economías europeas.

Con todo ello sobre la mesa, el informe insta a los países que forman parte de la OCDE a llevar a cabo unas reformas estructurales más «ambiciosas» para que las oportunidades y la mejora de la calidad de vida llegue a todos. En este sentido, explica que los mercados laborales siguen siendo por ahora «resistentes» y el crecimiento salarial se está recuperando, aunque «lentamente», apoyado en el gasto de los hogares.

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