Las nucleares admiten que la factura de las inversiones no se disparará para seguir operando

Central nuclear de Almaraz (Cáceres). /R. C.
Central nuclear de Almaraz (Cáceres). / R. C.

Las propietarias de las plantas admiten que la subida del precio de generación ha dejado de «ahogar» al negocio nuclear por las tasas de las que se quejaban hasta ahora

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El presidente de Foro Nuclear, Ignacio Araluce, ha confirmado que las compañías propietarias de las centrales nucleares ya se encuentran a la espera de la respuesta a las solicitudes de renovación de la vida útil para los reactores de Almaraz I y II (Cáceres) y Vandellós II (Tarragona) por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Este organismo deberá determinar si esa circusntancia es viable -previsiblemente así lo haría- pero también cuantificará el importe de las inversiones que las empresas deberán realizar en esas instalaciones para que prosigan con su actividad. En este sentido, Araluce ha expresado su estimación de que esas cuantías «tampoco serán muy grandes» y no impedirán que las eléctricas mantengan ese negocio.

La confianza mostrada por Araluce contrasta con las fricciones que tuvieron Iberdrola, Endesa y Naturgy en torno a la cuestión del futuro de las nucleares, precisamente a cuenta de las inversiones que tendrían que realizar si querían seguir adelante con su producción. Ese fue uno de los motivos que encalló las negociaciones entre las corporaciones -comparten la propiedad de casi todo el parque nuclear y sus decisiones se toman por unanimidad de los socios- cuando en el mes de marzo debían decidir si solicitaban prorrogar la vida de Almaraz. Al final, llegaron a un acuerdo por el que establecían que seguirían con ese negocio si la necesidad de inversiones que imponga el CSN no superaba el 50% de sus estimaciones que, para el caso de la central cacereña, rondaba los 400 millones de euros. Es decir, no podría incrementarse más allá de los 600 millones.

Ahora, desde Foro Nuclear (la organización que representa los intereses del sector en España) consideran que «muchas de esas inversiones ya están hechas, sobre todo a raíz de las nuevas obligaciones derivadas tras el accidente de Fukushima, en Japón». Ignacio Araluce aclara que en estos momentos «el contexto ha cambiado» porque el precio de generación eléctrica ('pool') ha subido -se encuentra en el entorno de los 50 euros/Mwh y eso permite que los ingresos de las corporaciones aumenten sin que «ahoguen» el negocio nuclear ni la necesidad de realizar nuevas inversiones para proseguir su actividad.

Las compañías confían en que, con el aval del CSN sobre la mesa, y todos los permisos autorizados, en un año tengan vía libre para saber que pueden seguir operando, según el calendario pactado hace tres meses. Como línea general de trabajo, la vida media que tendrán las centrales nucleares alcanzará los 46 años, frente a los 40 años en los que se encuentra establecida su actividad hasta ahora. Una vez que vayan expirando las licencias, los propietarios tendrán que ir solicitando prórrogas del negocio. Con estas previsiones, los dos primeros reactores que echarían el cierre serían los de Almaraz I y II (Cáceres), en el año 2027 y 2028, respectivamente. A partir de ahí, se sucederían los cierres de Ascó I (2029), Cofrentes (2030), Ascó II (2033) y Vandellós II (2035) y Trillo (2035).

De hecho, desde Foro Nuclear han aparcado parcialmente una de sus principales reivindicaciones de los últimos años: la necesidad de que el Gobierno rebaje las tasas que aplica a las nucleares, y que llegaron a suponer que el negocio fuera en algunos momentos «deficitario», como denunció el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ante sus accionistas en marzo de 2018. Esta reivindicación, respaldada también por los ejecutivos de Eneda y Natugy, nunca tuvo respuesta por parte del anterior ni del actual Ejecutivo. Aunque el sector admite que ahora la situación no es tan perjudicial por el alza en el precio del 'pool'. «Mientras se mueva entre 50 y 60 euros, como mínimo, el negocio nuclear es rentable», admite Araluce.