El 'caso Nissan' salpica a un directivo español, que dimite por el fraude

La compañía averigua si José Muñoz, responsable ejecutivo de rendimiento, cometió irregularidades en los contratos con franquicias y proveedores

R. C.

madrid. El ya conocido como 'caso Nissan' se cobró ayer la dimisión de un directivo español, conocido en el sector automovilístico por haber ocupado altos cargos en varias de sus firmas. José Muñoz, en la actualidad responsable ejecutivo de rendimiento de la multinacional nipona, deja el cargo tras conocerse que también está siendo investigado.

En este caso no son averiguaciones realizadas por la Fiscalía de Tokio, que el 19 de noviembre formalizó la detención de Carlos Ghosn, expresidente de Nissan pero aún considerado consejero delegado del grupo Renault, acusado de varios presuntos delitos fiscales. Las pesquisas son internas de la propia empresa a nivel global y tienen que ver con los derechos de franquicia de los concesionarios. También sobre los contratos que firmó con proveedores de piezas de vehículos y de servicios cuando dirigía las operaciones de Nissan en EE UU, puesto al que ascendió en 2012.

Muñoz anunció su salida voluntaria del grupo automovilístico a través de su perfil en la red social profesional LinkedIn, tras las informaciones publicadas por medios nipones y estadounidenses que apuntaban que podría verse afectado por las indagaciones de Nissan e incluso por la instrucción en Japón.

Considerado una figura de confianza de Ghosn, desde enero de 2015 este directivo español era responsable de las operaciones de la compañía en China, tras haberse encargado años atrás de los mercados de Latinoamérica y Norteamérica. De 53 años de edad, Muñoz se incorporó a la empresa con sede en Yokohama en 2004 tras trabajar en la rama europea de otro conocido fabricante nipón, Toyota Motors.

«Mi decisión de dejar Nissan ha sido tomada tras mucha reflexión y cuidadosa consideración. Desafortunadamente, está actualmente involucrada en asuntos que han centrado su atención y que continuarán haciéndolo», explicó Muñoz en su mensaje público.

No obstante, y aún sin usar la palabra inocente, el directivo muestra total tranquilidad respecto a su labor pasada y las posibles consecuencias. «Como he repetido en varias ocasiones y he dejado claro a la compañía, estoy dispuesto a seguir ayudando a Nissan en sus investigaciones», subrayó. Asimismo, destacó su «orgullo» por haber contribuido al crecimiento de la empresa en Norteamérica, México y China y por «ayudar a la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi a convertirse en líder mundial por ventas».

Su dimisión, sin embargo, tiene lugar después de que el viernes la Fiscalía nipona presentara nuevas acusaciones formales contra Ghosn, en concreto por abuso de confianza y reducir sus ganancias de forma aparentemente falsa en los informes bursátiles de Nissan entre 2015 y 2018 por razones tributarias. De hecho, la propia empresa ha sido imputada de lo mismo como persona jurídica, aunque en su caso las pesquisas abarcan hasta un lustro.

También está acusado el estadounidense Greg Kelly, estrecho colaborador de Ghosn en la cúpula de Nissan y detenido en noviembre. En la actualidad se encuentra en libertad bajo fianza, aunque debe residir en Japón hasta concluir las pesquisas.