El Ibex-35 baja a los 9.600 puntos y BBVA pierde un 5% por la crisis turca

La entidad española tiene una participación del 49% en el mayor banco turco, el Garanti

C. VALLEJO MADRID.

La jornada fue de muchos nervios en los mercados. Aunque durante los últimos días la situación de Turquía venía deteriorándose a pasos agigantados (no sólo su divisa marcaba mínimo tras mínimo, sino que también los bonos sufrían ventas importantes y sus rentabilidades se disparaban) porque las sanciones americanas por la detención de un religioso estadounidense acusado de terrorismo se sumaban a una elevada inflación y a la impasibilidad del Gobierno y de su autoridad monetaria (de cuya independencia se duda) ante la salida de capitales, no fue hasta ayer que se ha convertido en un motivo de preocupación real en los parqués de todo el Viejo Continente. Quizás el detonante ha sido la advertencia del Banco Central Europeo publicada por Financial Times sobre ciertas entidades financieras, como BBVA, Unicredito y BNP Paribas, que podrían sufrir contagio por ser prestamistas importantes de Turquía: el riesgo está en que las entidades turcas no hayan cubierto el riesgo de la caída de la lira y que incurran en impagos de los préstamos en moneda extranjera.

En el selectivo español, BBVA fue el valor que más cayó, con un recorte del 5,16%. La entidad española tiene una participación del 49% en el mayor banco turco, el Garanti, y, aparte de eso, un 15% de su cartera de crédito está expuesta al país euroasiático. Las intervenciones del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y del ministro de Finanzas, su yerno, Berat Albayrak, a primera hora de la tarde, lejos de tranquilizar a los mercados, cooperaron para incrementar los nervios. Erdogan volvió a animar a los turcos a vender sus activos denominados en otras monedas para comprar liras y así frenar la que considera como una guerra económica contra su país. Y Albayrak anunció un nuevo plan económico que se presentará en septiembre. Ninguno de los dos ayudó a recuperar mínimamente la confianza en la lira turca, al contrario: si arrancó el día cayendo un 10% frente al dólar, al cierre de la sesión europea se depreciaba un 13,6%, lo que engorda su caída en el año hasta el 38%, para convertirse en la de peor evolución este año en el mundo (el peso argentino retrocede un 32%). El mercado demandaba una potente subida de los tipos de interés, una disposición del Gobierno a dejar que su banco central actúe para frenar la sangría, incluso un anuncio de control de capitales. Nada de eso terminó ocurriendo. Además, para acentuar que no hay distensión posible en sus relaciones con Turquía, Estados Unidos anunció que duplicará los aranceles sobre los metales turcos. Más leña para el incendio.

Esa creciente incertidumbre sobre el país se tradujo en un paulatino incremento de las pérdidas que sufrían las Bolsas europeas. Sin ir más lejos, el Ibex-35, que comenzaba la sesión rondando los 9.660 puntos, es decir, con pérdidas de alrededor de un 1%, al cierre de la sesión caía un 1,56%, para dar un último cambio en los 9.602,1 puntos, sus niveles más bajos desde la primera sesión del mes de julio. El selectivo sufrió, además, su mayor caída desde el 11 de julio.

El mayor recorte de la jornada, sin embargo, lo ha padecido el Ftse Mib de Milán (-2,51%).

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