Hacienda no sabrá hasta 2019 los ingresos de los pisos

Da más tiempo a las plataformas para cumplir sus exigencias y éstas dicen que un anfitrión puede ganar 36.000 euros en verano

J. A. BRAVO MADRID.

Con independencia de la regulación final que pese sobre las plataformas digitales de alquiler de pisos con fines turísticos, y las licencias que se exijan a sus dueños, la Agencia Tributaria quiere aumentar su parte de la tarta en este negocio. La impresión de los inspectores y técnicos de Hacienda es que por falta de colaboración de esos actores, y también de medios, se les escapan buena parte de los ingresos que les corresponderían.

Ya sea a través del IRPF de los dueños de los inmuebles -o el impuesto de sociedades si son empresas-, y el IVA de las plataformas por su actividad económica, el fisco quiere conocer en detalle datos sobre los titulares de las casas, la dirección completa de éstas -a fin de realizar inspecciones 'in situ'-, los inquilinos que las usan, el dinero que pagan y los días contratados. Y más allá de la obligación de unos y otros en sus declaraciones tributarias, la ha hecho extensiva vía decreto a los intermediarios.

Plataformas digitales como Airbnb, HomeAway o Booking tenían que haber empezado a suministrar esos datos en octubre próximo. Pero la oposición casi frontal de esas empresas, apoyadas en un principio en los objeciones que pusieron las propias autoridades de competencia (CNMC), ha logrado retrasarlo al 1 de enero de 2019.

Eso sí, salvo cambio de última hora no habrá más prórrogas. El reglamento necesario establece que en ese primer mes del año deberán presentar una declaración informativa de todo 2018 y, a partir de entonces, suministrar los mismos datos de actividad cada trimestre.

Para hacerse una idea del negocio del que estamos hablando basten unas cifras. En Barcelona, por ejemplo, Airbnb tiene 17.221 anuncios de viviendas con fines vacacionales, y casi seis de cada diez (58,8%) alquilan solo habitaciones a un precio medio de 97 euros por noche, según la web Inside Airbnb. En Madrid la oferta de apartamentos llega a 16.313, aunque allí la mayoría se arrendan por completo (el 63,4%) y no por cuartos. El coste de referencia por día baja aquí a 75 euros, frente a los 143% de Palma de Mallorca, con 14.858 pisos.

Pero esa misma web revela con sus datos que hay verdaderas empresas organizadas, inmobiliarias o de otro tipo, detrás de buena parte de esos alquileres. Así, más de la mitad de los anfitriones (como se denomina a los dueños) ofrecen más de un piso a través de Airbnb; en Mallorca son el 68,2% del total, en Málaga el 65,1%, en Barcelona el 55,8% y en Madrid el 53%.

No solo eso. En Mallorca un solo anfitrión oferta 752 inmuebles en toda la isla, según Inside Airbnb. En Madrid otro dispone de 179 anuncios y en Barcelona uno llega a 150 apartamentos. Todos aparecen bajo nombres de pila, pero los técnicos de Hacienda sospechan que son falsos y detrás puede haber sociedades o incluso grupos de inversiones.

Y es que la rentabilidad por alquilar a turistas es muy alta. Según HomeAway, en Barcelona se puede llegar a ganar 36.021 euros por el período junio-agosto, esto es, 12.000 euros al mes. Casi una cifra similar se obtendría en Ibiza (Sant Josep de sa Talaia), mientras en Tarifa se puede pasar de 20.000 euros.

 

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