Hacienda también devolverá al final el IRPF de las bajas por paternidad

Lo hará desde 2014 como con la maternidad, pero la factura conjunta no está clara: 1.200 millones según el fisco, 4,5 veces menos dicen sus técnicos

J. A. BRAVO MADRID.

Decenas de miles de padres lo esperaban con impaciencia desde hace semanas y ayer lo confirmó la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. La Agencia Tributaria también les devolverá las retenciones practicadas en sus declaraciones del impuesto de la renta (IRPF) por el dinero que percibieron en su baja por tener un hijo. Lo hará siguiendo los pasos de la Seguridad Social, que tomó esa decisión a principios de octubre una vez que el Tribunal Supremo resolvió el conflicto jurídico entre la Administración y los ciudadanos por este asunto, dando la razón a los segundos.

A raíz de aquella sentencia se dejaron de practicar retenciones en las prestaciones por maternidad y paternidad, pero quedaba pendiente qué pasaba con el dinero ya cobrado. La Agencia Tributaria aceptó devolvérselo a ellas con efectos desde 2014, es decir, siguiendo el criterio de prescripción administrativa que fija cuatro años en materia de impuestos. La Seguridad Social hizo lo propio, si bien fue un paso más allá al no distinguir entre los progenitores por razón de género. Tampoco lo hacía el alto tribunal en su resolución, aunque de forma expresa no hablase de los padres al resolver primero el recurso de una madre. Para distintos bufetes y la asociación mayoritaria de técnicos de Hacienda, Gestha, tampoco había muchas dudas. Pero Hacienda ha tardado casi dos meses en dar esa tranquilidad a estos últimos. Lo hizo la ministra Montero en el Congreso, donde anunció que su departamento «está puliendo» ahora «la parte tecnológica» del proceso, esto es, el mecanismo mediante el que se reintegrara el dinero. La pretensión es que sea a través de un formulario único, que se espera pueda ser presentado la semana próxima. Pero, ¿de qué importe estamos hablando realmente? Difícil calcularlo con un universo potencial de afectados que rondaría 1,1 millones de personas entre madres y padres. Para Hacienda eso supondría reclamaciones por hasta 1.200 millones de euros, con una media de entre 1.000 y 3.000 euros por caso. Aparte dejará de ingresar cada año unos 250 millones en liquidaciones del IRPF por ese concepto. Sin embargo, Gestha rebaja esa cuantía hasta los 266 millones, 4,5 veces menos. El motivo principal son los bajos salarios de la mayoría de esos progenitores, que hicieron que en muchos casos las empresas no llegasen a practicarles retenciones en sus nóminas. Según sus cálculos, eso reduciría hasta 200.000 personas quienes obtendrían ahora el dinero que se les tomó entonces, poco más del 17% del total de progenitores que un principio se consideraban perjudicados. Ocho de cada diez madres trabajadoras (el 83%) perciben un sueldo anual inferior a los 18.400 euros brutos, pero como las compañías donde están contratadas hacen la retención solo por el tiempo que pueden estar de baja por maternidad -16 semanas tras tener a sus hijos, mientras que para los padres han pasado de dos semanas en 2017 a las cinco actuales- el salario afectado es menor y, por lo tanto, en muchos casos se sitúan por debajo del mínimo exento.

 

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